Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Amazon, el Leviatán de los libreros, no tiene caseta

El libro electrónico no tiene presencia en el evento, aunque Samsung es el principal patrocinador y los ‘youtubers’, los autores con más éxito

Primería librería física de Amazon, inaugurada el pasado 25 de mayo en Nueva York.
Primería librería física de Amazon, inaugurada el pasado 25 de mayo en Nueva York. EFE

Leo en los folletos de los organizadores que en la Feria del Libro de esta edición hay 367 casetas. Recorro de arriba a abajo el Paseo de Coches de El Retiro. No está. Activo el GPS y vuelvo sobre mis pasos. Sigo sin encontrarla. El mayor vendedor de libros en España y resto del Orbe no tiene caseta. Cierto es que, además de libros, también es el mayor vendedor de móviles, tostadores, consoladores (masculinos y femeninos) o de cualquier artilugio que se pueda empaquetar.

Se llama Amazon y no necesita ni stands, ni tiendas, ni escaparates, para hacer llegar su mercancía a millones de ávidos compradores. Usa mensajeros, hasta ahora personas, pero que pronto serán  sustituidos por drones, porque a este tipo de corporaciones nacidas de la Red, les da alergia la humanidad. Prefieren robots y algoritmos, que no sudan, ni se cansan ni se quejan, y no pagan cotizaciones a la Seguridad Social. Este fenicio planetario es, como digo, el mayor librero y, tal vez por eso, el más odiado por el resto de libreros –los humanos-, a los que les quita el oficio y los clientes.

Amazon es su Leviatán. No solo distribuye libros físicos en asépticos paquetitos en tiempo récord a quien quiera que se los pida, sino que inventó el Kindle, un aparato diabólico que es capaz de almacenar en su insondable panza virtual miles de volúmenes. Se trata de un eReader para leer libros electrónicos. Pesa solo 161 gramos. ¿Qué viajero circunstancial aficionado a la lectura no tendría la tentación de meterlo en su maleta en lugar de cargarla con un montón de tomos, y arriesgarse a que Ryanair le cobre por exceso de equipaje?

Tampoco en El Retiro se venden libros electrónicos. Dicen las asociaciones de libreros que por cada cuatro libros materiales se vende a los sumo solo un libro virtual, y que no hay que preocuparse, que la “penetración del libro digital es aún minoritaria”. La misma cantinela la escuchamos los periodistas hace una década, y hoy si te encuentras a algún abuelete en un banco del parque con un diario en la mano te dan ganas de abrazarle.

Samsung tiene la mayor carpa de la feria, como uno de los patrocinadores principales.
Samsung tiene la mayor carpa de la feria, como uno de los patrocinadores principales.

Si Amazon es Belzebú, el libro electrónico es la manzana de Eva que usa para tentar al lector sin pecado original, y provocar su expulsión del paraíso. El eBook es el futuro del libro y el fin del libro en sí mismo, del libro como objeto tocable y maleable, como material de culto, como fetiche sentimental, como archivo de emociones. Subrayábamos las líneas o doblábamos las esquinas de aquellos pasajes en los que, por primera vez, nos sentíamos retratados, cuando en la adolescencia nos creemos afectados por una singularidad que nos aleja fatalmente del mundo. Al cabo de los años, recogíamos ese libro del cajón, releíamos las líneas subrayadas y volvíamos a palpitar bajo la misma emoción. Los eBook también se pueden subrayar y comentar con tinta virtual sobre sus pantallas táctiles. Pero, ¿qué lector será capaz de estremecerse cuando dentro de unos años intente recordar los versos que leyó a su primer amante contemplando la pantalla ciega y neblinosa de este artilugio, ya para entonces posiblemente averiado?

Los eCacos mezquinos

Eso sin contar con la pléyade de corsarios que surcan las aguas sin patria ni ley del eBook. Siempre se han robado libros. Ahora que atravieso El Retiro, me viene a la memoria cuando de escolares nos parábamos en los kioscos de la cuesta de Moyano, y mientras uno preguntaba por un título imposible para atraer la atención del librero, otro dejaba caer en la cartera el ejemplar deseado. Era un delito, y como tal reprobable, pero no dejaba de tener un aura de aventura y de bandolerismo cultural. Te arriesgabas además a que te corrieran a pescozones o escobazos, con burla general del auditorio.

LunaDangelis promociona su libro
LunaDangelis promociona su libro "Crea tus sueños" en su canal de YouTube.

Los eCacos de hoy en día se limitan a entrar en páginas patrocinadas, generalmente por los mismos que fabrican los artilugios electrónicos, y a saquear a discreción cuanto eBook encuentran a su paso. No hay riesgo ni resistencia alguna. Llamarles piratas es elevarles a una categoría romántica que les sobrepasa. Su latrocinio es mezquino, sin gracia alguna. Roban desde sus portátiles o sus smartphones como hacen los banqueros con sus hipotecas basura o sus swaps.

La 'youtuber' LunnaDangelis es la triunfadora de la feria con su libro 'Crea tus sueños'

Para ser justos, aunque Google o Amazon quisieran tener una caseta en el paseo de Coches de El Retiro no podrían. Las normas de la Feria prohíben la presencia de editoriales y librerías que se dediquen solo a vender libros electrónicos. Paradójicamente, la carpa más grande de la feria, es la de Samsung, otro fabricante de terminales mágicos. Los coreanos patrocinan a un grupo de apóstatas, famosos de Internet que han decidido contarnos sus andanzas en libros de papel. Se van a reunir en una mesa redonda bajo el título De la Red al Papel. Entre los/as participantes está Perra de Satán, una tuitera que comenta jocosamente la actualidad (salvo cuando habla de sus patrocinadores, que se pone seriota) y que se hace llamar Beatriz Cepeda cuando le para la Policía. También participarán Enfermera Saturada, que acaba de transmutarse en Mamá Saturada, y el poeta social (por las redes, no por su compromiso) Benji Verdes, que acaba de publicar Todo lo que fuimos ahora es polvo.

No es de extrañar que Samsung se gaste sus abundantes euros en promocionar a tuiteros y youtuberos en lugar de a añosos escritores consagrados. Como machacona y sádicamente se encargan de contarnos los cronistas del evento, los verdaderos triunfadores de la feria son los youtubers. El año pasado arrasaron aquí AuronPlay, Yellow Mellow, Wismichu, Dalas Review y, por supuesto, El Rubius, con su hit editorial El libro troll.

LunaDangelis, la firma más codiciada

Este año posiblemente les supere LunaDangelis, una youtuber con 1,3 millones de suscriptores en su canal. Tiene 27 años, pero hace vídeos para niñas no mayores de 16. Parece una estrella del Disney Channel, con sus ojos claros, pelo lacio y rubio al viento y piercing en el labio como máxima expresión de rebeldía juvenil. Un poco a lo Hanna Montana, aunque todos sabemos cómo ha acabado Hanna. Cuando LunaDangelis presentó su libro Crea tus sueños, las colas para la firma eran de dos horas. “¿Qué me decía la gente? En realidad no hablábamos mucho. Nos sacábamos fotos y nos abrazábamos. La verdad es que fue muy emocionante y estuvo superbién", dijo la youtuber, emocionada, ante tanta seguidora. No cabe duda que con esta prosa tan precisa, no habrá Cervantes ni Nobel que se le resista.

Todos los volúmenes de esta feria caben en mi 'pendrive' de 2TB

La Feria del Libro debería llamarse propiamente Feria del Libro Antiguo, y unificarse con la que cada año se celebra en el paseo de Recoletos, apenas unos metros más abajo. Porque cualquier libro físico es ya una antigualla, aunque acabe de salir de la imprenta y huela a nuevo. Les daré un dato que lo corrobora: todos los libros que hay en esta feria, incluyendo tomos enciclopédicos, caben en mi memoria pendrive USB de dos terabytes, marca Kingston, del tamaño de un dedo pulgar. Por eso, me he convertido en un apóstata. He dejado los viejos libros en las estanterías y traigo siempre conmigo el Kindle.

Aunque les confieso que jamás seré capaz de encenderlo bajo la umbría de uno de estos árboles para tratar de rememorar aquellas sensaciones vírgenes que nos despertaban los libros que nos marcaron en la primera juventud. El Kindle sirve para leer pero para sentir es completamente inservible.