Selecciona Edición
Iniciar sesión

A salvar Latinoamérica en mallas

América Latina también tiene superhéroes justicieros en las pantallas de cine y de televisión

Catherine Zeta- Jones y Antonio Banderas en la película 'La leyenda del Zorro'.

La llamaron la “batalla del siglo”, el “encuentro de dos mundos”. La tan esperada contienda entre el hombre de acero y el caballero oscuro en la nueva película Batman v Superman: el amanecer de la justicia ha tenido en vilo a sus fanáticos desde su anuncio. Estos superhéroes, dos de los más populares del planeta, forman parte del imaginario colectivo, pero ¿qué hay de aquellos paladines de la justicia que no gozan de tanto reconocimiento? Latinoamérica también tiene sus hombres en mallas, esos superhombres que —de menor manera—, con algunas excepciones exitosas, lograron dar el salto y representaron a los ideales de justicia en las diferentes pantallas.

Un Robin Hood hispano

Dos de los ejemplos más exitosos, y quizá con más cuota de pantalla, provienen de México. Uno de ellos es el legendario Zorro. El primero cuenta la historia del personaje Don Diego de la Vega, un noble californiano del territorio que todavía pertenecía a México, creado por Johnston McCulley. Un Robin Hood que atiende las necesidades de los ciudadanos pobres de Nueva California, ante los abusos de los aristócratas mexicanos y españoles. El último en vestir la máscara de este forajido en la pantalla grande en dos ocasiones fue Antonio Banderas, en La leyenda del Zorro (2005), secuela de La máscara del Zorro (1998).

Este personaje mexicano, que tiene algo de influencia en Bob Kane —el creador de Batman—, tiene cerca de 65 productos audiovisuales hasta el momento que se crearon con su nombre, tanto para el cine, televisión y series animadas. La marca del Zorro (1920) fue la primera película, muy popular y recordada por la interpretación de Douglas Fairbanks.

Douglas Fairbanks en un fotograma de la película "Don Q, hijo del Zorro" (1925) , de Donald Crisp.

Pero el legado de este hábil jinete y espadachín sigue vigente. Jonás Cuarón, guionista de la oscarizada Gravedad e hijo del realizador mexicano Alfonso Cuarón, se encuentra actualmente trabajando en Z, un reinicio moderno de este héroe y para el cual suena Gael García Bernal como heredero de la máscara. También Sony tiene un guion pendiente de filmación, inspirado en El Zorro: Comienza la leyenda, la novela de la escritora chilena Isabel Allende.

El enmascarado de Plata

La lucha libre mexicana tiene una gran tradición en México. En los años treinta se funda la Empresa Mexicana de Lucha Libre, hoy conocida como Consejo Mundial de Lucha Libre. En los años 50 estos combatientes, por la enorme popularidad que ganó este espectáculo, deciden dar el salto a la industria cinematográfica. Uno de los más populares es El Santo, luchador que popularizó Rodolfo Guzmán Huerta durante casi 40 años.

Desde 1958 hasta el momento de su retiro, el denominado enmascarado de plata protagonizó más de 50 largometrajes. Fue tanta la popularidad de este tipo de películas, que se consolidó el género cinematográfico Lucha film. Incluso otros luchadores como Blue Demon o el Huracán Ramírez protagonizaron sus propias aventuras en el cine. La mayoría de estas cintas se caracterizó por ser de bajo presupuesto y con mucha improvisación, en la que los luchadores tomaban el papel de superhéroes para combatir el crimen organizado, criaturas sobrenaturales o científicos locos.

Estos enmascarados tenían un aura de hombres internacionales del misterio, como James Bond, ya que estaban rodeados de mujeres bellísimas, pero la mayoría de estas cintas mostraba un tono similar a las producciones clase B de los EE UU, caracterizado por sus argumentos fantásticos: Claro ejemplo de esto son títulos como El Santo vs. Las mujeres vampiro (1962) o El Santo vs. Las momias de Guanajuato (1970).

Después del fallecimiento de Guzmán, uno de sus hijos, Jorge Guzmán, cogió el testigo de su padre. Se hace llamar El Hijo del Santo. Ha continuado con la tradición luchística de su familia y la leyenda en el celuloide de su procreador. Tiene en su haber cinco largometrajes. El último que ha realizado fue Santo, el enmascarado de plata: infraterrestre (2001).

Chanoc

Otro que logró el estrellato en el cine fue Chanoc, un joven pescador rebelde que vive en el puerto de Ixtac, a orillas del golfo de México, que junto a su padrino Tsekub y su novia Maley protagonizaron una serie de historieta de aventura y comedia. Chanoc, Aventuras de Mar y Selva, del dibujante Ángel Mora y el escritor Martín de Lucenay.

Las aventuras de Chanoc, nombre de una deidad cuyo color distintivo es el rojo, tuvo ocho adaptaciones en el cine: Chanoc (1967) protagonizada por Andrés García; Chanoc en las garras de las fieras (1970), Chanoc contra el tigre y el vampiro (1972) e incluso una colaboración con otro héroe Chanoc y el hijo del Santo contra los vampiros asesinos (1981) protagonizada por Nelson Velázquez; entre otras.

Miles Morales, el Spider-Man de madre puertorriqueña.

No uno, sino dos

Puerto Rico y México tienen algo en común. Ambos países pueden afirmar que tienen a un justiciero tan popular como Spider-Man con la ascendencia de ambos países como referencia en el mundo de los superhéroes. Es el caso de Miles Morales, el primer hombre araña de padre afroamericano y madre puertorriqueña.

El otro es Miguel O’Hara, de origen mexicano e irlandés. Ambos nacieron en las viñetas de Marvel, pero dieron el salto de la televisión de la mano del canal infantil Disney XD, en la serie animada Ultimate Spider-Man.

El dúo con raíces latinoamericanas ayudó a Peter Parker, el héroe arácnido original, durante cuatro episodios de la saga Spider-verso (universo Spider-Man) para derrotar a su némesis: El Duende verde.

Un superhéroe a la chilena

Mirageman (Chile) es el último superhéroe de esta lista que se desprende del subcontinente del sur y que llegó a las pantallas de cine. El paladín de la justicia santiaguina vio la luz en el cine en 2007, de la mano del director y guionista Ernesto Díaz Espinoza y de su protagonista, Marko Zaror, conocido artista marcial y actor de ese país.

La sinopsis de la película nos cuenta la historia de Maco Gutiérrez (Zaror), un aficionado a las artes marciales y un cinturón negro en kárate que, para subsistir, debe trabajar de guardia en un local nocturno llamado Passapoga. La vida de Maco es solitaria y gris, todo por culpa de un incidente del pasado que lo marcó para siempre: una banda de delincuentes mató a su familia y abusó de su hermano menor, quien desde entonces sufre de serias secuelas psicológicas y permanece internado en un hospital. Una noche se topa con un robo a mano armada el cual detiene con éxito. Al día siguiente los noticieros hablarán de un nuevo héroe incógnito. Su hermano menor comenzará a tener notorias mejorías tras la aparición de este justiciero, razón suficiente para que Maco comience su carrera de héroe enmascarado para sanar a su hermano.

Equipado con una chaqueta tipo militar, un pasamontañas de material tipo spandex y unos lentes de snowboard, para ocultar su identidad, la cinta de Mirageman ganó la medalla de bronce a mejor película y además el premio de reconocimiento del público en el Festival de Austin, EE UU. Además de eso, obtuvo también el premio de la audiencia en el Festival de Cine Fantástico de Río de Janeiro. Después de su paso por festivales como Sitges en Barcelona, el largometraje cruzó fronteras y logró su distribución por Europa del Este, Medio Oriente y Sudáfrica, entre otros mercados.