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‘El Roto’ y Frédéric Pajak conversan sobre el silencio

Los dibujantes reflexionan sobre una sociedad "adormecida" por el ruido y las tecnologías

Encuentro entre Andrés Rabago "El Roto" (d) y Fréderik Paják (i)  en la Fundación Diáologo.
Encuentro entre Andrés Rabago "El Roto" (d) y Fréderik Paják (i) en la Fundación Diáologo. EL PAÍS

“En una sociedad que nos ensordece continuamente, necesitamos el silencio más que nunca”. El viñetista de EL PAÍS Andrés Rábago, El Roto, y el dibujante y escritor francés Frédéric Pajak debatieron este miércoles en Madrid sobre cómo se aíslan del ruido y de los formatos digitales y la tecnología para trabajar. “Nos movemos siempre en el círculo del papel, que parece que está en trance de desaparición”, ha contado Rábago, que coincide con el ilustrador francés en sus fuentes de inspiración: la pintura, la fotografía, la lectura en papel...que luego vuelcan en este mismo formato en sus creaciones.

Ambos autores buscan el silencio para trazar líneas que se asemejan a “aforismos”, como ha apuntado el escritor Jesús Ruiz Mantilla, moderador del encuentro El dibujo, de la creación a la relflexión, organizado por la asociación Diálogo. Si Pajak vive frente a un convento en París, el español se recluye de cuando en cuando en un pueblo cántabro. "Cuando eliminamos todos los elementos accesorios, aumentamos la riqueza de la realidad inmediata, que es la única realidad que existe. La otra es una realidad hipnótica que nos están suministrando y que nos está convirtiendo en zombis", ha reflexionado Rábago, ganador del Premio Nacional de Ilustración en 2012 por “su visión crítica, poética aguda e inteligente que nos ayuda a reflexionar sobre cómo somos y cómo vivimos”.

“Si alguien de hace 20 años volviese a la sociedad actual y caminase por las calles, se quedaría asustado de qué ausencia de presencia se produce en nuestra sociedad”, ha reflexionado El Roto, que opina que la gente “está adormecida” por las nuevas tecnologías. Pajak, por su parte, ha asegurado que ello se debe en parte a que “la izquierda está dividida, exactamente igual que en 1933”, lo que podría llevar a la victoria de Marine Le Pen en su país e incluso a “una guerra civil”.

De trazo en blanco y negro que invita a la reflexión, las obras de Rábago y Pajak comparten un mismo espiritu. “Hay algo que une nuestros dibujos, y es que son algo atemporal”, ha dicho Pajak, que alaba de la obra de El Roto que “parece algo salido de otra época, que no tiene nada que ver con el cómic”. El francés alumbró en 2015, con La inmensa soledad, lo que muchos consideran un nuevo género: el ensayo gráfico, a medio camino entre el dibujo y la filosofía. “Intento reconciliar dos enemigos aparentemente irreconciliables, como son la literatura y el dibujo”.

En aquella obra,que le dio la fama, el dibujante entretejía las biografías de Cesare Pavese y Friedrich Nietzsche, una constante de su trabajo, donde mezcla las biografías de grandes figuras del pensamiento con la suya propia. En el primer volumen de su Manifiesto Incierto, Pajak narraba la vida de Walter Benjamin, ese “soñador abismado en el paisaje”. Ahora acaba de publicar la quinta entrega de este proyecto, una biografía del pintor holandés Vincent Van Gogh. “Lo que me interesaba era hablar de un fracasado exitoso como Van Gogh. Toda la vida se consideró un fracasado, pero creía en su destino. Tenía la profunda convicción de ser un eslabón perdido en la historia del arte”, ha dicho el escritor e ilustrador, que trabaja desde 2012 en esta serie, por la que recibió el Premio Médicis de Ensayo 2014 y el Premio Suizo de Literatura 2015.