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‘Rectify’, una historia de redención

Sundance TV emite la temporada final de este drama intimista protagonizado por Aden Young

Aden Young, protagonista de 'Rectify'.

Cuando Daniel Holden salió del corredor de la muerte 20 años después de ser acusado del asesinato de una chica, las cosas no fueron fáciles para él. ¿Es posible encontrar la felicidad y rehacer tu vida tras dos décadas preparándote para un final, a todas luces, inevitable? ¿Se puede escapar de las miradas, los comentarios, las desconfianzas de los demás, especialmente cuando sigue habiendo dudas sobre lo ocurrido?

Con su particular ritmo pausado, Rectify se acerca a su final en Sundance TV con la emisión de la cuarta y última temporada de la serie los jueves a las 22.30. Daniel trata de iniciar una nueva vida lejos de su pueblo y de su familia, mientras que nuevos descubrimientos hacen que el caso que lo llevó al corredor de la muerte tome un nuevo rumbo. Aunque Rectify nunca ha sido, ni mucho menos, una serie de masas, sí ha contado con gran respaldo de la crítica, que destaca su estilo personal. "Creo que las fantásticas críticas que hemos recibido han apoyado esa visión particular y que la historia pudiera discurrir sin interferencias", dice por teléfono a EL PAÍS el actor Aden Young (Toronto, 1971), protagonista de Rectify.

Young da vida a Daniel Holden, el centro del pequeño universo, cerrado y claustrofóbico, en el que se mueve la serie. "Es un personaje que se ha resignado a una vida perdida y se ha preparado para la muerte", cuenta el actor. "En algunos momentos, es completamente incapaz de comunicarse y de reconocer las verdaderas intenciones de los demás". La recta final de la serie incorpora nuevos personajes y traslada al protagonista a un entorno desconocido para él. "Daniel tiene que enfrentarse a la realidad de su soledad, y la única persona que va a poder ayudarlo es él mismo". "Me parecía una locura, era una propuesta intrigante, ver cómo reacciona ante personajes que no conocía. En algunos aspectos, es como una historia diferente pero con la misma figura en el centro, es intrigante. Pero funciona", añade el intérprete canadiense.

Dar vida a alguien que se reincorpora a la sociedad tras tanto tiempo apartado de ella ha sido para Young toda una experiencia y un reto constante. "Tú sabes tu diálogo, pero hay muchos caminos para interpretar a Daniel, porque realmente es impredecible. Nunca sabes exactamente lo que está pensando o sintiendo, y eso, en muchas maneras, es el mayor reto. Tienes que estar involucrado al 100%", cuenta el actor.

No solo él ha vivido la serie como algo diferente. También los espectadores que han llegado hasta aquí saben que Rectify no es como otros programas de televisión. "La gente habla de Rectify como una experiencia en lugar de algo que te pones en la tele mientras estás planchando o preparando la cena", explica el actor. "He tenido mucho contacto cara a cara con personas que han visto el programa y su reacción es diferente de la que obtengo de otras cosas que he hecho. La gente está increíblemente conmovida por esta serie. De alguna manera, Rectify es como un espejo que muestra las decisiones que tomamos en la vida y los remordimientos que podríamos tener", se explaya Young.

El actor, que ahora se encuentra inmerso en el rodaje de una película en Montreal cuya producción se ha tenido que interrumpir tras romperse Young un tobillo, trata de explicar los motivos que hacen de Rectify una historia diferente. "Creo que es elegante, da una experiencia viva al espectador. Habla de la comunicación, la soledad, la tranquilidad y el prejuicio, palabras que a muchos ejecutivos de televisión no les gusta escuchar cuando vendes una serie". Ahora toda esa experiencia se acerca a un final que, para Young, es más que satisfactorio. "Es como un luchador que se quita su armadura y regresa a casa", dice. Una historia de redención.

El éxito de lo minoritario

Rectify es un ejemplo de esas series con escaso seguimiento y repercusión mediática pero que las cadenas mantienen en pie gracias al respaldo de la crítica y el reconocimiento que otorga al canal. Otros títulos también minoritarios son representantes de esa otra televisión. Es el caso de Halt and Catch Fire, serie sobre pioneros informáticos en los años ochenta emitida por AMC que se encamina hacia su cuarta y última entrega sin hacer mucho ruido. O The Americans en Fox, habitual en las galas de premios pero que está lejos de ser una serie de masas. American Crime, en el canal generalista ABC (en España, en Movistar +), con sus escasos 3,7 millones de espectadores de media, fue uno de los dramas menos vistos del canal en Estados Unidos. Sin embargo, en breve llegará su tercera entrega después de que la segunda estuviera en muchas listas de lo mejor de 2016.

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