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La vida de Cher será un espectáculo de Broadway

Los musicales con recopilaciones de canciones de un artista siguen su tendencia creciente

Cher, el pasado 3 de junio en el funeral de su exmarido, Gregg Allman.
Cher, el pasado 3 de junio en el funeral de su exmarido, Gregg Allman. AP

La diva perenne del pop, del rock y de la música disco, la inigualable Cher, se ha encargado ella misma de confirmar que el musical sobre su vida llegará a Broadway en 2018. Y lo hizo en Twitter, siempre con emoticonos y abreviaturas muy juveniles.

Todo el mundo sabe que el público objetivo de Cher es el mismo que el de Broadway que podríamos estar hablando del gran éxito de la próxima temporada, y este musical se sumaría a un formato de eficiencia probada: el llamado "jukebox musical" o musical gramola, que se ahorra el tiempo de composición pero se gasta más dinero en los derechos de las canciones.

Pero tampoco todos funcionan. Este parte con el productor Jeffrey Seller, el mismo de Hamilton, como aval, pero está por ver cómo funcionará un espectáculo con tres actrices diferentes para interpretar a la cantante y actriz, lo cual no deja de ser sorprendente teniendo en cuenta que detuvo el tiempo allá por 1985. ¿Cuál será el resultado final? Aquí están los 10 musicales gramola más recordados por distintos motivos para irse haciendo una idea de que todo puede pasar.

1. El más premiado: Jersey Boys (2005). Comparte libretista con el de Cher (Rick Elice) y es, hasta ahora, el único que se ha llevado el Tony a mejor musical (junto con otras cuatro estatuillas). Era la historia de Frankie Valli y los Four Seasons, o lo que es lo mismo, el falsete más famoso de la música estadounidense (con permiso de Prince) gracias a temas como Stay o Sherry. Hasta Clint Eastwood se emocionó con esta aventura llena de furor juvenil y éxito mal gestionado y lo convirtió, eso sí, en su peor película en los últimos años. 

2. El más popular: Mamma Mía! (1999) Quizá el culpable de que este tipo de musical se pusiera de moda cuando empezó su andadura en Londres a finales del siglo pasado. Pronto pasó a Broadway y en Madrid recicló a Nina, la maestra yogui de Operación Triunfo y representante de España en Eurovisión. Su apuesta era crear una historia con las canciones de ABBA sin que tuviera nada que ver con la formación sueca sino con una comedia romántica de situación en las islas griegas. Su adaptación al cine con Meryl Streep, además, repitió el éxito de las tablas.

3. La más reciente: On your feet! (2015) Estos días se retira del cartel el musical basado en la historia del matrimonio formado por Emilio y Gloria Estefan. Superado el casting multitudinario para encontrar a alguien que pudiera encarnar a la cantante de Mi tierra, su estreno coincidió con el deshielo de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos y el consiguiente furor por todo lo que tuviera que ver con el país caribeño. El espectáculo funcionaba como un reloj y, además, daba el protagonismo necesario a la madre de Gloria Estefan, la ahora recién fallecida "Rapuela", una robaescenas maravillosa.

4. La más emocionante: Beautiful (2013) La mimética encaranción que Jessie Mueller hizo de Carol King le hizo merecedora del Tony en este musical de factura hiperclásica y recorrido autobiográfico sobre los primeros de la carrera de la cantante de You’ve Got a Friend. Todavía está en cartel, Carol King tiene un repertorio inmejorable, en taquilla funciona como un tiro y lleva ya casi 1500 representaciones.

5. La más confusa Desperetaly seeking Susan (2007). Llevar al West End de Londres la primera película famosa de Madonna, mucho antes de que se descubriera su falta de talento para la actuación, y hacerlo con música de Blondie era una manera rápida de enfadar a los fans de la una y de los otros. Y así sucedió, pues dos maneras tan distintas de entender la música como las de la cantante de Like a Virgin y la banda de Debbie Harry eran difíciles de ensamblar. A veces los proyectos más descabellados son los que mejor funcionan... pero no fue el caso y las críticas lo destrozaron. Dos meses duró en cartel.

6. La más española: Hoy no me puedo levantar (2005). Si hay un grupo que ha vendido discos en España ese es Mecano y la máquina de generar ingresos se extendió a este musical que prefirió usar las canciones de Nacho y José Luis Cano como excusa para retratar la movida madrileña con drogas y sida sin escatimar en clichés. La innumerable cantidad de éxitos del grupo y la riqueza de sus letras hicieron que la operación funcionara, algo que no pudo decir el Quisiera ser del Dúo Dinámico que se apuntó a la moda poco más tarde.

7. El más inesperado: American Idiot (2010). A priori no parecía que un musical de Green Day tuviera mucho sentido, pero aplicando canciones como When I come around a la historia de tres muchachos rebeldes, se consiguió una crónica de juventud bastante realista que ganó dos premios Tony.

8. El más futurista: We Will Rock You (2002) Siguiendo la estela de Mamma Mia!, el musical de Queen, We Will Rock You, también nació en Londres y se fue por la tangente con una historia de futuro distópico en la que la música salvará al hombre, con himnos de la banda de Freddie Mercury y Brian May como el que da título al musical, Bohemian Rapsody o Somebody to Love. Y, por supuesto, como el espectáculo debe continuar, aunque la crítica no se rindió a sus pies, el público sí y todavía sigue de gira por el mundo. 

9. El más criticado Viva Forever! (2012). En esta categoría compiten duro el musical de Michael Jackson Thriller o Lennon, pero esta producción para el West End probablemente se lleve la palma, por las críticas terribles que recibió y por lo mal que suena solo de verlo en internet. La comediante Jennifer Saunders fue la encargada del libreto y parece que no tenía mucha gracia., por no hablar de la arriesgada idea de llenar dos horas de espectáculo con la efímera carrera de las “chicas picantes”.

10. El más "remixado": Motown (2013). Lo contrario que a Viva Forever! le pasaba a este musical sobre la legendaria discográfica. Meter 66 canciones en un mismo espectáculo dejó poco espacio para construir una historia consistente, pero apenas se notó. Esta gramola loca y acelerada tenía el poderío musical de un reparto casi monopolizado por afroamericanos y convirtió este espectáculo en uno de los mejores conciertos en vivo de Nueva York durante los dos años que duró en cartelera.