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“Que se den prisa en llevarme al hospital que me estoy muriendo”

El torero permaneció una hora en la enfermería antes de ser trasladado a Mont de Marsan

FOTO: Fandiño es corneado. / VÍDEO: Las imágenes de la cogida.

"Que se den prisa en llevarme al hospital que me estoy muriendo", fueron las últimas palabras del torero Iván Fandiño, dirigidas a uno de sus compañeros de cartel, el diestro francés Thomas Dufau, cuando era conducido a la enfermería. A pesar de este ruego, el herido estuvo más de una hora en la plaza, y no fue trasladado a un centro sanitario de Mont de Marsan hasta que finalizó la corrida.

Fandiño falleció a consecuencia de una gravísima cornada inferida por un toro de la ganadería de Baltasar Ibán en la ciudad francesa de Aire Sur L'Adour. Fue prendido por el tercer toro, cuando realizaba un quite con el capote por chicuelinas. El animal pisó el capote y el diestro cayó al suelo por el empuje del animal. Pese a que logró levantarse, el toro le siguió, volvió a derribarlo y fue en ese momento cuando le metió el pitón por el costado derecho.

La cornada, de 15 centímetros, afectó a órganos vitales, entre ellos el pulmón, según indicaron a Efe fuentes oficiales.

Durante el largo tiempo que permaneció en la enfermería, los doctores que lo supervisaron en un primer momento, muy preocupados al no conocer todavía el alcance de la cornada, decidieron sedarlo por completo, pues, según palabras de los propios galenos al apoderado de Juan del Álamo, Rui Bento Vasques, que accedió a la enfermería para interesarse por su estado de salud, el diestro pegaba "auténticos alaridos de dolor".

Después del festejo fue trasladado en ambulancia para recorrer los 33 kilómetros que separan las ciudades francesas de Aire Sur L'Adour y Mont de Marsan, pero Fandiño entró en el hospital "clínicamente muerto", según declaraciones al mismo diario del cirujano que lo asistió en el hospital "Layné".

El alcalde de Aire-sur-l'Adour, Xavier Lagrave, dijo que el matador fue asistido de forma inmediata en la enfermería de la plaza por el doctor Jean-Claude Darracq, quien certificó que sufría una cornada de 15 centímetros que afectaba a un riñón y al pulmón, aunque no habrá un parte médico oficial hasta hoy domingo.

Fandiño era el más veterano de los componentes del cartel en la corrida de feria, que compartía con el torero local Thomas Dufau, nacido en Mont-de-Marsans, y con el torero de Ciudad Rodrigo Juan del Álamo.

El diestro de Orduña (Vizcaya) había cortado una oreja en su primero en una faena muy aplaudida por una plaza que estaba ocupada por tres cuartos de entrada.

Aún se desconoce cuándo se trasladará el cuerpo de Fandiño a España, ni dónde serán velados sus restos mortales, como tampoco se sabe dónde será enterrado.

Con la muerte de Iván Fandiño, son dos los toreros fallecidos a consecuencia de una cornada en lo que va de siglo después de la de Víctor Barrio, que hace un año perdió también la vida en la plaza de toros de Teruel.

Los Reyes han expresado sus condolencias por el fallecimiento de Iván Fandiño, al que han definido como "gran figura del toreo". En un mensaje en Twitter, don Felipe y doña Letizia expresan su "sentido homenaje y nuestro recuerdo para Iván Fandiño, gran figura del toreo".

Asimismo, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, ha lamentado su muerte y ha enviado sus condolencias a la familia del matador y a los aficionados taurinos.

"Quiero transmitir mis condolencias a la familia de Iván Fandiño, así como a los aficionados y al mundo del toro en general, a los que me uno en el sentimiento por la triste pérdida de este joven torero", ha dicho el ministro poco después de conocer que el torero de Orduña (Vizcaya) había perdido la vida en el ruedo.

Por su parte, el secretario de Estado de Educación, Marcial Marín, se ha sumado también al pesar por la pérdida de Fandiño y ha recordado que ambos eran amigos "desde hacía varios años".