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OPINIÓN

La chocante agenda del ministro de Cultura

Méndez de Vigo irá hoy a la muestra filatélica de Autillo de Campos, pero ni despidió al Premio Cervantes Juan Goytisolo ni asistió a la gala del teatro español de los Max

El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, en un acto público el pasado lunes.
El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, en un acto público el pasado lunes. EFE

Anuncia el Ministerio de Cultura que su titular, Íñigo Méndez de Vigo, asistirá hoy sábado en el Ayuntamiento de Autillo de Campos (Palencia) a la exposición filatélica Fernando III el Santo y Reyes. Conocer el Sello, dentro de los actos de conmemoración del VIII centenario de la proclamación de dicho noble como rey de Castilla. Y un poco más tarde visitará el cercano geoparque de Las Loras. Cabe dar la enhorabuena a los alcaldes de esos municipios por recibir la visita de un ministro de Cultura que declinó la invitación a la entrega de los Premios Max, una gala que reunió el pasado lunes a las gentes del teatro la danza y el circo, españoles. ¿Por qué?

Ese mismo lunes, sin que un acontecimiento anulara el otro en la agenda del ministro portavoz, se celebró el funeral por una de las grandes figuras de las letras, la del premio Cervantes Juan Goytisolo, que murió en Marruecos y fue enterrado en la ciudad de Larache arropado por algunos amigos. El ministerio no envió representación alguna para despedir a uno de los nombres más relevantes de la literatura española del último medio siglo. ¿Por qué?

El mundo de la cultura ya no espera al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la gala de los Goya, los premios cinematográficos de su país; pero tampoco acude a la entrega del Cervantes, donde acompañó al Rey este año la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. ¿Cuántas veces ha visitado el presidente el Museo del Prado? Pocas. ¿Cuántas el Reina Sofía? Ninguna como presidente del Gobierno. Perdón, sí hizo una visita oficial al centro, pero fue para asistir a un acto que organizó allí una confederación empresarial.

Desde luego es destacable la relación de este Gobierno con la agenda cultural, aunque es cuestionable esta forma de destacar. Los gestos en política tienen la misma altura a veces que unas solemnes palabras. Puede que en esta actuación se esté queriendo imprimir lo que ahora llaman un perfil bajo o quizá es un ninguneo programado. En fin, enhorabuena a Autillo de Campos por su exposición de sellos. El resto de la cultura tendrá que esperar. ¿Hasta cuándo?