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Tercera Setmana, un festival contra el olvido de las artes escénicas

La segunda edición del certamen, dirigido por Salva Bolta, pone el acento en las compañías de la Comunidad Valenciana

Juan de Vera y Laura Sanchís, en la obra La capilla de los niños, dirigida por Javier Sahuquillo.
Juan de Vera y Laura Sanchís, en la obra La capilla de los niños, dirigida por Javier Sahuquillo.

Las artes escénicas se mueven entre la excelencia de sus creadores, de la que nadie duda, y las dificultades titánicas para sobrevivir en una industria muy poco protegida, casi olvidada. En medio de este panorama, se abre camino un festival en la Comunidad Valenciana, Tercera Setmana, que busca no solo ser el ansiado escaparate para todas aquellas compañías que no encuentran un lugar de exhibición para sus trabajos, sino también servir de músculo industrial y dar empuje a proyectos artísticos que se desarrollan en talleres o salas pequeñas. Salir, de alguna manera, al encuentro de todos aquellos creadores hoy en penumbra. Del 8 al 18 de junio Tercera Setmana, que dirige Salva Bolta, programa 44 espectáculos con un especial y decidido apoyo a las compañías de la Comunidad Valenciana. Serán once días dedicados a los musicales, el teatro (con 21 funciones), circo, danza y espectáculos de calle.

La programación combina obras ya exhibidas fuera de la Comunidad Valenciana y otras que serán estreno nacional. Grandes nombres de la dramaturgia, como Pablo Messiez, Alfredo Sanzol, reciente premio Max por su obra La respiración, o Pablo Remón, que estrenará en este festival Barbados, Etcétera, compartirán escenarios con otros menos conocidos pero que ya han demostrado su talento. Es el caso de Laia Cárdenas y su espectáculo Síndrhomo, con el que ha ganado el Max a mejor autoría revelación. Dirigida por Xavo Giménez, Síndrhomo es una producción de La teta calva, una de las 19 compañías valencianas que estarán presentes en el certamen. Otra será A tiro hecho, que presenta la obra Les Solidàries bajo la dirección de Carla Chillida, una dramaturga que defiende el teatro de compromiso político. Dentro de este apartado dedicado a los proyectos de la comunidad destaca también la obra La capilla de los niños, escrita y dirigida por Javier Sahuquillo y que entra de lleno en la memoria colectiva e individual. La capilla de los niños recuerda el terrible asesinato de las niñas de Alcàsser para hablar de cómo este terrible crimen afectó a la clase media española.

Tercera Setmana, que nació gracias a la iniciativa de la Asociación de Empresas de Artes Escénicas de la Comunidad Valenciana (AVETID) en colaboración con la Universidad de Valencia, cuenta con financiación pública (Generalitat, Diputación y Ayuntamiento) y privada, de empresas del sector, pero también de comercios del centro de la ciudad, que ven en el certamen un impulso a sus negocios. En esta edición se amplían los días de exhibición (de 9 a 11), el número de compañías (de 39 a 44) y las sedes, ya que el festival estará también presente en Alicante y Castellón, con siete y cuatro espectáculos respectivamente. “Nuestra idea es tejer una trenza escénica entre las tres ciudades”, asegura Salva Bolta, “y tener una atención especial también a Cataluña y Baleares, comunidades con las que compartimos lengua y cultural”. Dos de los dramaturgos más importantes catalanes, Lluis Pasqual y Oriol Broggi, participarán en Tercera Setmana con Mujer no reeducable  y Un obús en el corazón, respectivamente.

Salva Bolta, gestor, director y escenógrafo que fue coordinador artístico del Centro Dramático Nacional de 2006 a 2012 y director del desaparecido festival Escena Contemporánea, se queja de las dificultades de supervivencia que tienen las artes escénicas y de la poca atención que recibe de las Administraciones públicas. “La cultura sigue sin interesar. Va más allá de los tópicos. Ha caído en picado el dinero público y han aumentado los gravámenes. Es un corsé insostenible”, asegura. Y por eso, resalta la inversión de las administraciones actuales de la Comunidad Valenciana en este festival de teatro, tras años de ninguneos y de silencios. “No hay nada mejor para hacer desaparecer algo que silenciarlo. Nuestra responsabilidad es hacer visible el trabajo que realizamos. El público lo demanda”.