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Mariana Torres: “Soy bastante cronopio y un poco Hermione”

La escritora brasileña responde al carrusel de preguntas de este diario

La escritora brasileña Mariana Torres. Ampliar foto
La escritora brasileña Mariana Torres.

“Creo que fue Rilke el que dijo que la verdadera patria del hombre es su infancia. Así que muy feliz de que Brasil me haya traído. Saravá”, celebró en Twitter la escritora Mariana Torres (Angra dos Reis, 1981) el pasado 6 de mayo tras la divulgación de la lista del festival Bogotá 39, en el que participan varios de los mejores autores latinoamericanos menores de 39 años. Hija de una pareja argentina, Torres vivió a caballo entre Río de Janeiro, São Paulo y Angra dos Reis antes de que la familia se mudara a España cuando ella tenía siete años.

Es una de las dos únicas escritoras brasileñas invitadas a Bogotá 39, junto a Natalia Borges Polesso, pero escribe en castellano. “Cuando era niña solo hablaba portugués, incluso con mis padres. Sabía español, pero no lo usaba. Hasta que pisé España, momento en el cual me negué a usar el portugués, soy un poco de extremos”, cuenta la autora del libro de relatos El cuerpo secreto (Páginas de Espuma, 2015).

¿Cuál es el último libro que le hizo reír a carcajadas?

No sé si a carcajadas, pero recuerdo haberme reído mucho con Historias mínimas, de Javier Tomeo.

¿Quién sería su lector perfecto?

Cualquiera que lea sin buscar una explicación.

¿Qué libros están normalmente es su mesa de dormir?

Mis últimas adquisiciones. Ahora mismo está en la parte de arriba de la pila una maravilla que compré en Londres: Grief is the thing with feathers, de Max Porter.

¿Qué libro le cambió la vida?

Tenía 10 años cuando leí La historia interminable, de Michael Ende, me enamoró que alguien pudiera concebir ese mundo. Y, mucho más recientemente, me ocurrió algo parecido con La espuma de los días, de Boris Vian.

¿Cuál es su rutina diaria para escribir?

Madrugar. Pero sobre todo escribir antes de ninguna otra cosa, no conectar el teléfono, no mirar el correo.

¿Qué personaje literario se asemeja a usted?

Soy bastante cronopio. Y un poco Hermione Granger.

¿Con quién le gustaría sentarse en una fiesta?

¿Sentarme? ¿En una fiesta? Las fiestas son para bailar, no para sentarse.

¿Qué significa ser una escritora?

Priorizar la escritura sobre todo lo demás.

¿Qué libro regalaría a un niño para introducirlo en la literatura?

Harry Potter, sin duda. Y, si por alguna razón tuviera manía a los magos, cualquier libro de Roald Dahl. O de María Gripe, si son más realistas. O cualquiera de la serie de Flanagan, si les gustan las historias de detectives.

¿Cuál es su lugar favorito en el mundo?

Un bosque.

¿Qué libro le hubiese gustado haber escrito?

Crónicas marcianas.

¿Cuándo fue la última vez que lloró?

El domingo pasado.

¿Cuál es el mejor consejo que le dio alguno de sus padres?

Lava los platos siempre antes de ir a dormir.

¿Cuándo fue más feliz?

Siempre he sido feliz, no recuerdo una época de mi vida que no lo fuera.

¿Qué la deja sin dormir?

El estrés, las cosas sin hacer.

¿Con quién le gustaría quedar atrapada en un ascensor?

Con el Dalai Lama.

¿Cuál es el mejor souvenir que ha llevado a casa?

Un esqueleto de papel maché y ojos de purpurina que compré en la FIL el año pasado.

¿Cuál es el mejor regalo que ha recibido?

Un cuento dedicado.

¿A qué edad se dio cuenta de que quería ser escritora?

Tal vez a los 10 años.

¿Cómo fue su primera borrachera?

No la recuerdo, así que debió estar bien.

¿Dónde no querría vivir?

En un lugar tan al norte del mundo que no se haga de noche o de día completamente, creo que me volvería loca.

¿Messi o Cristiano Ronaldo?

En los mundiales con ninguno de los dos, siempre con Brasil.

¿Qué le diría al presidente Temer? ¿Y a Rajoy?

Les preguntaría a los dos lo mismo, les preguntaría qué cosas les dan miedo.

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