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La renovación de un viejo edificio de viviendas gana el Mies van der Rohe

Los estudios NL architects y XVW architectuur modernizaron la estructura de DeFlat Kleiburg, construcción levantada en Ámsterdam en los sesenta

Deflat Kleiburg, en Ámsterdam.
Deflat Kleiburg, en Ámsterdam.

La renovación del edificio de viviendas DeFlat Kleiburg, en el barrio de Bijlmermeer, en Ámsterdam, ha sido distinguida hoy, viernes, con el premio Mies van der Rohe 2017, el más prestigioso de la arquitectura europea, dotado con 60.000 euros. Este galardón lo concede la fundación Mies van der Rohe, creada por el Ayuntamiento de Barcelona en 1983, y está respaldado por la Comisión Europea (CE). Los estudios NL architects y XVW architectuur fueron los encargados de rehabilitar un viejo edificio gris de 500 viviendas construido en los años sesenta en la capital holandesa.

Es la primera vez que el premio principal de la fundación se otorga a la renovación de un edificio existente. DeFlat Kleiburg es uno de los inmuebles más grandes de Holanda, con unos 400 metros de longitud y 11 alturas, según la web del galardón. Sin la intervención habría estado abocado a su demolición.

En 2011, se lanzó un concurso para la remodelación de una planta que estaba compuesta por una repetición de piezas hexagonales, firmada por el arquitecto holandés Fop Ottenhof. El proyecto ganador ha renovado esa estructura sin intervenir en los apartamentos, que ha dejado sin separación para la cocina o las habitaciones, una reforma que cada propietario pudo efectuar a placer y según su criterio, y que permitía incluso la opción de unir varios pisos en sentido horizontal o incluso vertical (tipo dúplex). El objetivo de los arquitectos era desprenderse de la uniformidad y humanizar la arquitectura.

Otra imagen del edificio.
Otra imagen del edificio.

El barrio de Bijlmermeer, en la periferia de Ámsterdam, empezó a construirse en 1966, inspirado en las ideas del arquitecto suizo Le Corbusier: las zonas de viviendas, ocio y trabajo debían estar separadas. Pensado como un lugar modélico, sin embargo, en menos de una década se ahogó por culpa de los problemas sociales, sobre todo las drogas y delincuencia. La falta de diversidad de los edificios y su gran tamaño, que pretendían reproducir la estructura de los panales de las abejas, jugaron también en su contra. En 1975, con la independencia de Surinam (antigua colonia holandesa en la costa atlántica de Sudamérica), se concentró allí buena parte de su población inmigrante. Por esas fechas llegó la línea de metro desde el centro de la capital.

En 1992, con la fama del barrio sin remontar, se estrelló contra uno de los edificios del complejo un avión de las líneas aéreas israelíes El Al. Hubo 43 muertos y hubo dudas sobre si se trató de un accidente o un atentado. En el lugar de la tragedia fue erigido un monumento en 1996.

La renovación emprendida en los años 90 supuso la demolición de buena parte de los inmuebles altos, sustituidos por casas bajas. Se trataba de rediseñar el entorno para atraer a todo tipo de familias. DeFlat Kleiburg, la casa premiada, es de las pocas que ha mantenido su aspecto porque refleja lo mejor del urbanismo original. En el mismo distrito se levanta el estadio del Ayax y el complejo comercial Ámsterdam Arena, donde hay grandes conciertos de música pop.

El premio Mies van der Rohe, bienal, nació en 1987, con la voluntad de contribuir al desarrollo de la arquitectura urbana contemporánea de Europa. La ceremonia de entrega será el próximo 26 de mayo, viernes, en el Pabellón Mies van der Rohe de Barcelona.

También anunció hoy la fundación Mies van der Rohe el premio al Arquitecto Emergente 2017, que se quedó en Bélgica y fue a parar a los estudios bruselenses MSA/V+ por la obra NAVEZ, cinco unidades de vivienda social en la entrada norte de la ciudad.