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RAFAEL GUMUCIO | Escritor chileno

“No puedo ver ‘La casa en la pradera’ sin llorar”

El escritor chileno Rafael Gumucio responde al carrusel de preguntas de este diario

El escritor Rafael Gumucio.
El escritor Rafael Gumucio.

El escritor chileno Rafael Gumucio (Santiago de Chile, 1970) presentó este jueves en la capital chilena su libró número 12, la novela El galán imperfecto, que ha sido descrita por la crítica como una comedia delirante sobre el sexo, la familia y las relaciones de pareja. “Trata sobre la masculinidad herida y relata la historia de un tipo que se circuncida y de su relación con su pene, que no es muy buena. El protagonista habla de su sexo como si fuera algo muy importante para la humanidad y… no lo es”.

¿Cuál es el último libro que le hizo reír a carcajadas?

Mi última novela, El galán imperfecto.

¿Quién sería su lector perfecto?

Un tipo de 18 años al que alguien le confirme que la vida no es tan terrible como él piensa.

¿Cuáles libros están normalmente es su mesa de dormir?

Hay una montaña de libros que nunca del todo empiezo y nunca del todo termino. Están como en el purgatorio.

¿Cuál es su rutina diaria para escribir?

Como camino mucho, pienso mientras camino y luego tardo poco en escribir.

¿A qué escritor se asemeja a usted?

Una mezcla entre Truman Capote y Normal Mailer.

¿Quiénes son sus influencias literarias?

Mi gran maestro fue Charles Baudelaire, luego Marcel Proust y ahora Nicanor Parra.

¿Con quién le gustaría sentarse en una fiesta?

Con ningún hombre, de partida. Con una mujer interesante, divertida e inteligente, como Dorothy Parker.

¿Qué significa ser escritor?

Vivir dos veces.

¿Qué libro le haría leer a un niño para introducirlo en la lectura?

Promulgaría una ley que prohibiera leer y así los niños leerían, porque cuando es prohibido leen.

¿Cuál es su lugar favorito en el mundo?

Río de Janeiro.

Respecto a su trabajo, ¿de qué está más orgulloso?

De haber sido suelto, libre. Después de 12 libros, todavía me siento debutando.

¿Qué libro le hubiese gustado haber escrito?

La búsqueda del tiempo perdido, de Proust.

¿Qué cambiaría de usted?

La doble papada.

¿Cuándo fue la última vez que lloró?

Lloro mucho viendo películas infantiles con mi hija. He tratado de ver La casa en la pradera sin llorar y no he podido.

¿Cuál es el mejor consejo que le dio alguno de sus padres?

Mi madre me dijo que en todos los grupos —mujeres, hombres, negros, blancos— hay una cantidad de gente inteligente, buena y mala. Y eso ha sido una guía en mi vida.

¿Cuándo fue más feliz?

Yo soy ahora más feliz que nunca en mi vida, aunque los cuatro años que viví en Barcelona fueron inolvidablemente felices.

¿Qué lo deja sin dormir?

Todo, porque generalmente no duermo.

¿Con quién le gustaría quedar atrapado en un ascensor?

Es que quedar encerrado en un ascensor es una pesadilla. No me gustaría quedarme encerrado con nadie.

¿Lo último que compró y le encantó?

Unos audífonos coreanos que son muy fieles con los bajos y las baterías.

¿La última comida que realmente le sorprendió?

La afgana.

¿Qué música escucha en el coche?

No sé conducir.

¿Qué le asusta?

Estar vivo y las mujeres.

¿Primera borrachera?

Fue a los 28 años. Se había muerto un famoso escritor chileno, Adolfo Couve, que era abstemio. Y un amigo mío, que siempre nos comparaba, me dijo que si seguía abstemio iba a terminar como Adolfo. Y para no terminar así me emborraché tomando un brebaje que se llama Ron-coco. Así que terminé borracho y con un coma diabético, una pésima idea.

En una fiesta de disfraces, ¿de qué se disfrazaría?

De lo que ando disfrazado todos los días: de mendigo.

¿Le da miedo decir a quién vota?

¿A quién? Me encanta. En las próximas presidenciales chilenas votaré por el candidato del centroizquierda, Alejandro Guillier. Soy la única persona de Chile que todavía cree en la coalición Nueva Mayoría.

¿Qué le diría a su presidenta, Michelle Bachelet?

Ya se lo dije. Estaba con unas copas de más y le dije que los presidentes que no quieren tener estatuas no sirven para nada.

¿Messi o Cristiano?

Ninguno.

¿Libro electrónico o de papel?

Papel.

¿Olor preferido?

La gasolina.