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Don de la verdad

Alianza recupera y renueva la mítica antología de Claudio Rodríguez preparada por Philip W. Silver

Don de la verdad

Treinta y siete años después de que se publicara por primera vez en 1981, gracias a la muy aguda visión de Javier Pradera, director entonces de Alianza editorial, reaparece a ahora, con cambios profundos, una nueva antología de la poesía de Claudio Rodríguez, en la misma editorial y con el mismo antólogo y prologuista, el profesor (emérito ahora) Philip W. Silver, de Columbia University. El prólogo es enteramente distinto y goza de una virtud insólita: es claro, carece de extrañas jergas, va al grano, incluye cierta contextualización biográfica y ofrece una solvente e inteligente visión panorámica de la poesía de Claudio Rodríguez para todos los públicos, por decirlo así.

Además, esta antología incluye poemas de Casi una leyenda (1991), el último y misterioso libro que publicó el poeta y, además, una serie de poemas que el propio Claudio comunicó a Silver que deberían figurar siempre en cualquier antología de su poesía (aparecen marcados con asterisco en esta edición). Igualmente aparece todo Don de la ebriedad, el libro que deslumbró –y aún deslumbra– a todo el mundo y que supone el punto de referencia inevitable de la poesía de Claudio Rodríguez porque toda su obra, sin cesar, remite a él, como inmensa nostalgia, como reaparición de sus fulguraciones extáticas pero también como conciencia de su trágico y dolorosísimo acabamiento.

Para esa cruel contradicción, que taladró su existencia entera, el poeta encontró una denominación: alianza y condena, el título de su tercer libro, es decir, comunión, participación, elevación, éxtasis, inocencia, bondad absoluta, solidaridad total, amor inmenso a todo y a todos y, al mismo tiempo, sucia realidad histórica (la España negra de la dictadura), inhumanas revelaciones familiares ( su complicada relación con su madre, su pronta orfandad), ásperas deserciones de los amigos, el asesinato de su hermana, la dura Zamora inhóspita que le rechaza y, sobre todo, la imposibilidad de volar a las alturas de la iluminación que le arrasó de joven, dejándole una herida incurable para siempre.

Fabulosa ocasión para reencontrarse con este universo inmensamente rico, deslumbrador, de este poeta genial e inmortal, al que pertenecen estos versos, del poema Ajeno (con asterisco): “Largo se le hace el día a quien no ama/ y él lo sabe. Y él oye ese tañido/corto y duro del cuerpo, su cascada/ canción, siempre sonando a lejanía…” O estos otros, sin asterisco (pero debiera tenerlo), del poema Secreta, el último que publicó el poeta: “¿Y si la primavera es verdadera?/Ya no sé qué decir. Me voy alegre./Tú no sabías que la muerte es bella,/triste doncella”.Anticipaba un final que llegaría pronto –1999- pero también anunciaba un rescate, una salvación, una de sus grandes esperanzas, la de la primavera eterna. Esa salvación es nuestra salvación.

Antología poética. Claudio Rodríguez. Selección y prólogo de Philip W. Silver. Alianza editorial. Madrid. 2017. 282 páginas. 11,20 euros