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De Homs a Sevilla y de Iron Maiden a Bach

El violagambista Fahmi Alqhai dirige uno de los más prestigiosos festivales de música antigua de Europa

Fahmi Alqhai, violagambista y director del Festival de Música Antigua de Sevilla, en su local de ensayo.
Fahmi Alqhai, violagambista y director del Festival de Música Antigua de Sevilla, en su local de ensayo.

“Las imágenes de guerra siempre impactan, pero si en ellas reconoces tu barrio, donde has jugado de pequeño, entonces le ves la cara a la muerte”. Así se enfrenta a diario a los informativos Fahmi Alqhai, criado en Homs (Siria), hijo de padre de este país y madre palestina y quien solo con su experiencia vital podría destruir cientos de prejuicios sobre la acogida. Hoy, con 40 años, este antiguo componente de un grupo de heavy metal reconvertido en uno de los más destacados intérpretes internacionales de viola de gamba recorre el mundo con sus instrumentos y dirige el Festival de Música Antigua de Sevilla, el más veterano de España y el más importante de Europa.

Fahmi Alqhai aprendió piano en Homs con su abuela, donde durante años disfrutó de una ciudad bulliciosa, alegre y abierta que nada tiene que ver con la montaña de escombros en que se ha convertido tras seis años de guerra. La última imagen que le ha llegado ha sido la de parte de los 59 misiles Tomahawk lanzados por Estados Unidos contra el campo aéreo de Shayrat, situado en la ciudad en la que pasó su infancia.

En las calles de Homs jugó hace 30 años con sus amigos, de todas las creencias, y se apasionó por la música. “La religión era algo que no importaba. Nunca sentí que fuera motivo de conflicto. Se hablaba con total normalidad y disfrutábamos de mucha calidad de vida”, recuerda.

Finalmente Fahmi Alqhai llegó a Sevilla, donde sus padres ejercían como médicos. Estudió odontología y se entregó al heavy con su guitarra eléctrica en el grupo 666, nombre en honor de la canción de Iron Maiden.

Un compañero de grupo le animó a estudiar en el conservatorio. Cuando se pasó para informarse, a destiempo y casi sin ánimo, el secretario le decepcionó: “Aquí no se estudia nada que se enchufe”. Sin embargo, le advirtió de que habían implantado por primer año un curso para viola de gamba y que había plaza. Hoy, Fahmi Alqhai recorre el mundo con este instrumento barroco, del que es uno de los más destacados intérpretes. El último festival por el que ha pasado como instrumentista ha sido el de Terras sem sombra, un extraordinario encuentro en el Alentejo portugués y que combina, durante medio año, conciertos, patrimonio histórico y biodiversidad.

El artista se deja llevar por los cruces; lo lleva en la sangre. Busca tanto la pureza como los mestizajes musicales que le permiten investigar, experimentar y desarrollar proyectos alejados de estereotipos. Así, acercó el flamenco a su creación hasta conseguir el Giraldillo a la Mejor Música de la Bienal de Flamenco de Sevilla 2012 por Las idas y las vueltas —su cuarto disco—, junto al cantaor Arcángel, y el Giraldillo del pasado año a la Innovación por Diálogos, junto a Rocío Márquez.

Desde hace casi una década dirige el Femás, el festival de música antigua nacido hace 34 años en la capital andaluza, una ciudad que revive cada primavera el esplendor barroco a través de los acordes. Barcelona se ha incorporado a esta tendencia y Madrid está abriendo las puertas. Pero Sevilla sigue a la cabeza, por tradición, por calidad y por sintonía entre el público, la historia y su patrimonio musical.

La pasión según san Mateo BWV 244 de Johann Sebastian Bach (1685-1750), interpretada por la formación belga Collegium Vocale Gent y dirigida Philippe Herreweghe, a las puertas de la Semana Santa, clausuró la edición de este año. La apoteosis estaba garantizada y el cartel de entradas agotadas se colgó muchos días antes del concierto.

“Esta edición ha sido más clásica”, admite Fahmi Alqhai, quien afirma que intenta conjugar en los certámenes que programa agrupaciones y músicas que tengan un hilo conductor con colaboraciones de artistas que aportan investigaciones y experiencias nuevas con la música antigua. “En cualquier caso, no hay un festival igual que otro”, asegura.

En esta ocasión, la figura homenajeada fue la de Claudio Monteverdi. La conferencia El escritor y su relación con la música. El compromiso con la música desde otro ámbito artístico, a cargo de Félix de Azúa, abrió esta edición. El público respondió y llenó la decena de espacios que, durante un mes, devuelven a la capital andaluza a una de las épocas de mayor esplendor.

Fahmi Alqhai resume todas las claves de esta confluencia única entre la música y la ciudad. Él es hijo del Mediterráneo, de sus culturas y del cruce de caminos. Todo eso es lo que conjuga en una ciudad que es el escenario perfecto para la música antigua, para un puente entre la historia y el presente.

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