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Sin freno ni marcha atrás

Esta persecución de hora y media es un llamativo 'tour de force' en las, por lo general, mansas autopistas de la comedia comercial francesa

Fotograma de 'A fondo'.

A FONDO

Dirección: Nicolas Benamou.

Intérpretes: José García, André Dussolier, Caroline Vigneaux, Josephine Callies.

Género: comedia. Francia, 2016.

Duración: 91 minutos.

En su libro El gag visual, Manuel Garín rememoraba las conversaciones entre D. W. Griffith y Mack Sennett que, en los albores del cine, fijaron la posición de salida de dos estéticas opuestas: por un lado, el relato de alta ambición sustentado en una gran estructura dramática; por otro, una forma desatada, un vector de velocidad sin contenido teledirigida, en constante proceso de aceleración, hacia la meta de un placer sin coartadas. En un polo, el drama épico; en el contrario, el cine cómico de persecuciones que, como señalaba Garín, llegó para quedarse y sobrevive en el paisaje del moderno cine de consumo bajo diversas formas: A fondo, cuarto largometraje del francés Nicolas Benamou, mantiene viva esa tradición de la manera más literal posible. Es decir, encerrando a una vociferante familia francesa en el interior de un vehículo que no puede bajar de los 130 km/h.

Benamou, que había abordado eficazmente la vertiente cómico-resacosa del found footage en Se nos fue de las manos (2014), no trabaja el gag con la precisión aritmética de un Keaton o la exultante energía de un Harold Lloyd, pero esta persecución de hora y media es un llamativo tour de force en las, por lo general, mansas autopistas de la comedia comercial francesa. Quizá en el mundo de las ideas exista una versión superior de esta película con Louis de Funès al volante, pero el modo en que este delirio cinético se mantiene fiel a su premisa, resuelve subtramas y caracteriza personajes es admirable.

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