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‘Supervivientes’, la mecha del fuego de Telecinco

Bigote Arrocet, Leticia Sabater o Alba Carrillo, entre los concursantes de la edición 2017

Supervivientes 2017
Lara Álvarez, Sandra Barneda y Jorge Javier Vázquez, presentadores de 'Supervivientes'.

Los Cayos Cochinos vuelven a cobrar vida. Hoy jueves arranca en Telecinco una nueva edición de Supervivientes. Como ocurre con las entregas con desconocidos y con famosos de Gran Hermano, el reality llenará horas y horas de la parrilla del canal de Mediaset y nutrirá de contenido a otros programas de la cadena. Más de tres meses de polémicas, enfrentamientos, sufrimientos, hambre, amistades, risas y pruebas en una edición que, prometen, será aún más dura que otros años.

Entre los concursantes, famosos y menos famosos. Y, como es habitual, bastante personaje del entorno de Telecinco, como demuestra un repaso rápido a sus nombres. Bigote Arrocet, pareja de María Teresa Campos y colaborador del recientemente terminado ¡Qué tiempo tan feliz! Laura Matamoros, ganadora de Gran Hermano VIP e hija de Kiko Matamoros. Iván González, conocido por participar en Mujeres y hombres y viceversa. Las Mellis, que saltaron a los platós de Telecinco por su relación de amistad con Isabel Pantoja. Alba Carrillo y su madre, Lucía Pariente, también habituales de los platós de Mediaset. Gloria Camila, hija de José Ortega Cano y Rocío Jurado, y su novio Kiko Martínez, que también participó en Mujeres y hombres y viceversa. Además, Leticia Sabater, Janet Capdevila, Juan Miguel Martínez, Alejandro Caracuel, Eliad Cohen, Paola Caruso y José Luis Losada.

"El reality es un género que controla muy bien Telecinco, así que es normal que vaya gente que tenga que ver con ese universo", justifica Jorge Javier Vázquez, que repite por quinta ocasión como presentador de las galas del programa. Del grupo, Vázquez destaca que "son gente que van a por todas, muy competitiva y que les gusta mucho el formato". "A un reality puedes ir por muchos motivos, por ponerte de nuevo en el candelero, por dejarte ver, y luego hay gente que va porque le gusta el formato y se quiere probar. Y muchos de los que van este año tienen mucho amor propio y un punto de competitividad que me encanta. Y además, hay muchísimas historias por detrás con bastantes puntos de conexión y bastante entrelazadas, pueden surgir tramas interesantes", cuenta a EL PAÍS

En Honduras, y por tercer año consecutivo, Lara Álvarez será la encargada de contar el discurrir de los días en los cayos y hacer de maestra de ceremonias en la palapa. "Este año hay más supervivencia, es un punto más agresivo", decía la presentadora pocos días antes de poner rumbo a Honduras.

Para ella y para el equipo de 180 personas, entre hondureños, italianos y españoles, que hace posible el programa desde Honduras, empiezan ahora jornadas maratonianas con solo un día de descanso a la semana. Lara Álvarez repasa su vida en un día de gala: "me levanto a las 7 de la mañana, cojo el helicóptero para ir a la isla, hacemos reunión de escaleta, miramos el ensayo del juego, hago la prueba para poder explicarla a los concursantes, luego la repito antes de la gala, hacemos reunión de escaleta de última hora, como, me maquillan y me visto, y hacemos ensayo de conexión con Madrid y empezamos el directo. Después cojo la barca de vuelta, me quito todo de encima y tenemos una reunión de contenidos de dos horas con todo lo que está pasando, cómo ha ido la gala, cómo han llegado a la isla. Luego ceno y me meto en la cama como un auténtico trapo". Y el resto de días la actividad no baja demasiado entre reuniones de contenidos, búsqueda de localizaciones, conexiones en directo para el repaso diario... "También es mejor porque se te pasa el tiempo más rápido", remata.

Un hombre para todo

En las últimas semanas, y con el estreno de Supervivientes, Jorge Javier Vázquez es casi omnipresente en Telecinco entre Sálvame diario, Sábado Deluxe, Got Talent y, ahora, el reality de supervivencia. Pero si se le pone en la tesitura de tener que elegir, se niega a hacerlo. "Ten en cuenta que yo soy de barrio y nunca voy a decir que no a un trabajo, no me sacan de un programa ni con agua caliente. Soy como la orquesta del Titanic". Se siente cómodo en cada uno de los formatos en los que está y no quiere renunciar a nada.

Aún así, durante siete meses estuvo fuera de Sálvame diario por voluntad propia. "Me superaba, estaba agotado, no me hacía ninguna gracia. Pero al volver fue como si lo estuviéramos estrenando ahora. Got Talent es un programa complicadísimo, el equipo le echa muchas horas, pero nos lo pasamos muy bien. Este trabajo, en general, si no te gusta, es un espanto, porque le echas muchas horas. Pero yo nunca he tenido la conciencia de estar trabajando. Salvo en ocasiones en que estoy muy cansado, nunca he visto mi trabajo como un trabajo. Eso me ha ayudado a hacer tantas horas".

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