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El Teatro Real apuesta por el riesgo para su bicentenario

La ópera contemporánea, los guiños a la historia del coliseo y el regreso de Calixto Bieito protagonizarán la temporada 2017 / 2018

Obra 'Die Soldaten' de Bern Alois Zimmermann
Obra 'Die Soldaten' de Bern Alois Zimmermann

La temporada 2017 / 2018 en el Teatro Real no es una más. Se trata del año en que se conmemoran los 200 años de su puesta en marcha. Así que Joan Matabosch, su director artístico, bien podría haber optado por un repertorio plagado de guiños al gran público. Lejos de eso, más bien ha inclinado la balanza hacia el riesgo y se la ha jugado con al menos cuatro títulos, estrenos absolutos en Madrid, pero ya referentes de la ópera contemporánea: Dead Man Walking, el drama sobre la redención y la pena de muerte compuesto por Jake Heggie, que fue llevado al cine por Tim Robbins en 1995; la endiablada Die Soldaten, de Bern Alois Zimmermann; Gloriana, de Benjamin Britten, un puro talismán para el éxito en el Real, y la canalla Street Scene, de Kurt Weill.

Consciente de que la estatura de un teatro se mide, más que por seguirle el juego al divismo, por la capacidad de arriesgarse a la hora de programar, Matabosch ha puesto el acento en la senda de lo audaz.

El único director artístico del teatro que, desde que se reabriera en 1997, ha renovado su contrato presentó ayer, junto a Gregorio Marañón —presidente del patronato— e Ignacio García- Belenguer, director general un menú también compuesto por “auto homenajes”: una Favorita de Donizetti, obra con la que se abrió por primera vez el teatro, o la Aida (Verdi) de 1998, un montaje que representó un hito plagado de oropeles con mucho extra, a modo de superproducción, con la firma de Hugo de Ana.

"Habrá 260 funciones de las que 116 serán de ópera y 28 de danza con diferentes compañías entre las que sobresale la presencia del Royal Ballet británico"

Carmen (Bizet) es otro de los títulos más tradicionales del programa, aunque esta vez el montaje se subirá a escena pasada por la óptica de Calixto Bieito, en el que supone un regreso esperado en los últimos años. Bieito, además, se hará cargo del montaje de Die Soldaten, formando equipo con Pablo Heras-Casado en el foso. Y Donizetti hará doblete con una Lucia di Lammermoor. Sobre esta, Matabosch promete lo siguiente: “Lo casposo dará lugar a un trabajo teatral moderno, por parte de David Alden”.

 

Doble ración de Donizetti

La voz de Javier Camarena, tanto en Lucia… como en La Favorita, justificarán la doble ración. La bohème (Puccini), Thais (Massenet), con Plácido Domingo, un Ariodante a cargo de William Christie con Les Arts Flourissants y la apertura de temporada con un Mozart raro como Lucio Silla, en el que vuelve el tándem Ivor Bolton en el foso y Claus Guth en la escena, se encuetra entre lo mejor de la temporada.

En total, se ofrecerán 260 funciones de las que 116 serán de ópera y 28 de danza con diferentes compañías entre las que sobresale la presencia del Royal Ballet británico. “Con su nuevo montaje de El lago de los cisnes. La primera vez que se verá fuera de Londres será en Madrid”, comenta Matabosch. Junto al Royal Ballet, la Dresden Frankfurt Dance Company, el Víctor Ullate y el Ballet Nacional conforman la oferta de danza.

Habrá recitales y conciertos con nombres como Magdalena Kozená, Patrizia Ciofi, Angela Gheorghiu, Jonas Kaufmann —este último tras sus dos cancelaciones en Madrid—, Ute Lemper y conciertos con la Filarmónica de Viena dirigida por Gustavo Dudamel, la Orquesta Barroca de Friburgo con Pablo Heras-Casado y un recital del pianista Lang Lang.