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Música en directo con vocación transmedia

Cuatro estrena ‘A toda pantalla’, un programa musical rodado íntegramente con móvil

Regresa la música a la televisión, eso sí, con la vista puesta en las redes sociales y en las formas en que ahora se escucha: imprescindible que se pueda compartir con amigos. Cuatro estrena A toda pantalla, programa producido por Prisa TV y patrocinado por LG y que es el primero grabado íntegramente con smartphones LG G6. “Se rompe la rigidez del plató, de las cámaras y los trípodes, y se establece un contacto más espontáneo, casi íntimo, en la charla con los artistas”, explica el periodista musical Darío Manrique, un tercio del trío que presenta este formato que arranca el sábado 22 a las 11.30 con una entrevista a Carlos Vives y el acústico del dúo Amaral.

María Gómez, curtida en la radio en las mañanas de M80, ya había hecho sus pinitos en la televisión colaborando en el programa de Dani & Flo, en Cuatro, y en 90 Minuti, en Real Madrid Televisión. Pero aquí la cosa es distinta. “Grabamos en la calle, en garitos, de la forma en que lo harías tú”, pronuncia segura, y se refiere con ese “tú” a cualquiera de los que a diario tira de teléfono para cada vez más usos. “No es una cuestión de escoger planos milimetrados; si Lori Meyers lleva unas zapas que nos gustan, apuntamos ahí el objetivo”. Gómez había acudido al último concierto de Depedro y, como llegó tarde, se perdió su canción favorita. Así que, aprovechando que los tenía delante para el programa, le rogó que se la cantara. Y logró su propósito. Ese es el espíritu de A toda pantalla.

Televisión sin cámaras

Amaral toca mientras Darío Manrique les graba con el móvil.
Amaral toca mientras Darío Manrique les graba con el móvil.

Dice Mariano Blanco, director de Contenidos de Cuatro, que si al teléfono le hemos conferido tal importancia que en él guardamos la agenda o los recuerdos de un viaje, si con él mantenemos nuestras conversaciones más urgentes en directo y hasta le confiamos nuestros secretos, por qué no depender de la cámara de un móvil para un programa de televisión.

“Es una herramienta indispensable y en A toda pantalla, reflejando nuestra propia realidad, nadie soltará apenas el móvil”. Como cuentan los presentadores, los invitados se sorprendían de que no hubiera una cámara de apoyo, pero es justo eso lo que hacía menos intimidantes las conversaciones.

El tercero en cuestión es el DJ Óscar Martínez, locutor habitual en Los 40, que incide en ese carácter desenfadado del nuevo espacio musical: “Es un programa hecho con la clase de vídeos cortos que luego vas a mandar a tus amigos en un grupo de WhatsApp”. Él estará a cargo del análisis de los festivales y eventos musicales más multitudinarios.
Los 10 episodios que conforman esta temporada inicial duran alrededor de 25 minutos y están compuestos por siete secciones que incluyen, además de las actuaciones y entrevistas, cocina (recetas con referencias pop), arte, anécdotas y vivencias de rockeros históricos, humor —los VengaMonjas, por ejemplo, asaltarán a los presentadores en el piloto— y recomendaciones de los artistas sobre restaurantes adonde ir a cenar, bares donde tomarse una copa o planes de fin de semana.

“Todo está concebido para ser despiezado y subido a YouTube, para ser esparcido. Así se consume hoy la música, ya no solo entre jóvenes. Enseñamos de cerca a grupos conocidos y seremos prescriptores de otros que gustarán y que se merecen la oportunidad de tener espacio en televisión, de llegar a mucha gente”, dice Manrique.

Él, junto con el también crítico musical David Saavedra, se ha encargado de la producción del contenido y de seleccionar a los participantes en el programa, entre los que van a estar emergentes como Viva Suecia o Guadalupe Plata o raperos como Arkano o Rayden.
Manrique dio el salto a la tele porque le brindaron la oportunidad de sanar la orfandad de música de la que adolece el medio, porque, aduce, los únicos formatos que se repiten con éxito en distintos canales, los concursos de búsqueda de talentos, no exhiben creatividad, se basan “en pura mímesis, en imitar con matices a figuras consagradas”. “Esto es un gran primer paso”, remata.

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