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COLUMNA

¿Quién soy?

‘Sé quién eres’ se desarrolla con eficacia y con éxito: la media de audiencia es de 2.829.000 espectadores y un 15,8% de cuota de pantalla

¿Quién soy?

Sé quién eres es, probablemente, la mejor serie de ficción española de las que se emiten en la actualidad en las cadenas generalistas. Ser la mejor tampoco quiere decir que sea perfecta. El mayor defecto de los 13 capítulos emitidos hasta la fecha por Telecinco, de un total de 16, es un rechazo absoluto al humor: no hay ni una sola secuencia en la que los protagonistas y, por tanto, el espectador, sientan lo que podríamos llamar “la alegría de vivir”.

Todo es un drama aunque, eso sí, con un guion muy hábil en el que en cada capítulo surgen los correspondientes McGuffin, esos elementos argumentales que enmarañan la trama aunque no sean esenciales para el desarrollo de la misma. En palabras de su creador, Hitchcock, “en historias de rufianes siempre es un collar y en historias de espías siempre son los documentos”. En esta historia de Pau Freixas son todos y cada uno de los distintos personajes que, presumiblemente, pueden ser los responsables del secuestro de la joven Ana Saura y del posterior intento de asesinato de Alicia Castro, mujer de Juan Elías, el protagonista de la serie.

Con todo, Sé quién eres se desarrolla con eficacia y con éxito en su aceptación: la media de audiencia es de 2.829.000 espectadores y un 15,8% de cuota de pantalla. La clave, sin duda, además de una historia entretenida, radica en un casting afortunado con Francesc Garrido, Blanca Portillo, Aida Folch, Carles Francino y Antonio Dechent en los principales papeles de un reparto coral; también en unas estupendas localizaciones barcelonesas y alrededores y en una producción y realización solventes.

Es la gran rival de la otra serie española que triunfa en su tercera temporada, Allí abajo (Antena 3), por más que de momento se desarrolle allá arriba, en ese ir y venir entre Sevilla y San Sebastián y en el que los estereotipos son tan tópicos que sólo pueden producir risa. Drama y comedia, como la vida misma.