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EN CORTO | Juan Magán

Juan Magán: “De pequeño quería ser filósofo”

El músico hispano-dominicano responde al carrusel de preguntas de este diario

Juan Magán.
Juan Magán.

Es fácil olvidar que Juan Magán (Badalona, 1978), el llamado Rey del electrolatino, nació en España. Aunque nunca se propuso ser cantante —"yo quería componer y producir música pero de manera fortuita terminé también cantando"—, hemos escuchado al artista, nacionalizado dominicano, junto a Paulina Rubio, Belinda y Gente de Zona, entre otros, y es el cabeza de cartel para la celebración del 10º aniversario de Ron Barceló Desalia, que se celebra el próximo martes en un crucero por el Mediterráneo.

¿Cómo sería su fan ideal?

Una persona con actitud positiva, enfocada en ser feliz cada día, que disfruta de mi música o para quien ésta contribuye a su propósito de ser feliz.

¿Cuál es su lugar favorito en el mundo?

Punta Cana, República Dominicana.

¿Qué libro le cambió la vida?

No me la cambió pero le dio un enfoque más estricto a mi modo de verla con el fin de ser más feliz y mejor persona. El Mundo Amarillo, de Albert Espinosa.

¿Qué snack come mientras trabaja?

Solo café expreso sin azúcar.

¿Qué personaje de la literatura o del cine se asemeja a usted?

El protagonista de una historia de éxito que, sin nada en sus bolsillos, llegó a conseguir muchas proezas con esfuerzo, dedicación, humildad y mucho respeto.

¿Cuáles son sus influencias musicales?

Desde Bob Marley hasta Pink Floyd. De Juan Luis Guerra a Drake. De Héroes del Silencio a Queen. Muy diversas, soy un loco de la música, de toda la música.

¿Qué libros están normalmente es su mesa de dormir?

Los motivadores, los de amor o desamor, los espirituales, los de historia o de técnicas de negocios. No me gusta la ciencia ficción.

Si pudiera adquirir cualquier pintura, ¿cuál sería?

El Guernica de Picasso, por lo antiguerras que soy.

¿Qué significa ser cantante?

Transmitir lo que sientes, si no le llegas a la gente no eres cantante por muy buena voz que tengas.

¿Qué libro le hubiese gustado haber escrito?

Once Minutos, de Coelho.

¿Qué le roba el sueño?

El correcto desarrollo de mis negocios.

¿Qué cambiaría de usted mismo?

Me gustaría ser menos ansioso, más paciente.

¿Cuándo fue la última vez que lloró?

Lloro muy a menudo de alegría y a veces de impotencia. Me sienta bien. La semana pasada fue la última vez, de felicidad.

¿Con quién le gustaría quedar atrapado en un ascensor?

A sabiendas que voy a salir sano y salvo, con mi familia.

¿Lo último que compró y le encantó?

Unas gafas de sol, las adoro.

¿La última comida que realmente le sorprendió?

La gallinita rellena de espinacas en un restaurante en Santo Domingo.

¿El mejor souvenir que ha llevado a casa?

Mi tambora dominicana. Siempre preside la mesa del salón y es inamovible.

La tortilla española, ¿con cebolla o sin cebolla?

Con cebolla y crudita.

¿Qué espacio de su casa es su favorito?

La zona de piscina.

¿Qué no puede faltar en su nevera?

Vino del Priorat.

Si pudiera coleccionar el trabajo de algún artista, ¿de quién sería?

Los símbolos indígenas hechos artesanalmente por manos nativas de cada lugar del mundo.

¿Algún sitio que le inspire?

La playa, el mar.

¿Su especialidad en la cocina?

Le pongo mucho empeño, pero soy malísimo. Ninguna especialidad.

¿Tiene algún sueño recurrente?

Que no llego a la persona por mucho que corro.

¿Qué le reprochan sus amigos?

Que parezco bipolar. Cuando estoy muy estresado me cambia el humor.

¿Dónde no querría vivir?

En un lugar frío y sin mar.

¿Qué es un buen fin de semana para usted?

La familia reunida, barbacoa y baño en la piscina o playa.

¿Qué quería ser de pequeño?

Filósofo.

Canción 'Quiero que sepas', de Juan Magán.