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Trashumancia, Semana Santa y Carnaval, protegidos

El Consejo de Ministros los declara patrimonio cultural inmaterial

Las ovejas a su paso por la Cuesta de la Vega.
Las ovejas a su paso por la Cuesta de la Vega.

La Semana Santa, el Carnaval y la trashumancia han sido declarados por el Consejo de Ministros manifestación de patrimonio cultural inmaterial. Es la primera vez que se aprueba una declaración así desde la ley de 2015, con la que el Gobierno se compromete a proteger y difundir estas manifestaciones culturales.

La Semana Santa comprende en España una serie de celebraciones entre las que destacan las procesiones, con una gran diversidad de manifestaciones por toda España. Es, dice el Ministerio de Cultura, “un fenómeno plural que comprende una gran diversidad de valores culturales” y destaca también “su relación con oficios artesanos, así como con las múltiples obras, muebles e inmuebles de valor artístico”.

“Desde la época medieval, las celebraciones de Semana Santa han funcionado como formas de expresión de la religiosidad popular y como referentes identitarios, no sólo para el mundo católico, sino también para gran parte del conjunto de la población”, sostiene la nota oficial.
Sobre el Carnaval, destaca que “el origen de esta fiesta se remonta a épocas ancestrales, habiendo experimentado numerosas hibridaciones culturales hasta la actualidad”. Se valora que, aunque estuvo prohibido en varias ocasiones, por ejemplo durante el franquismo, la fiesta ha logrado persistir en muchas localidades.

Por último, la práctica de la trashumancia “constituye en la actualidad un patrimonio vivo”. El traslado de ganado de unas tierras a otras siguiendo los beneficios estacionales “ha originado un rico patrimonio cultural y etnográfico, reflejado en fiestas y tradiciones, en la toponimia, la gastronomía y la arquitectura relacionada con esta actividad”. La nota señala cómo la trashumancia ha supuesto un “mecanismo de intercambio cultural entre los territorios de la Península”.