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La cultura se queda congelada en los Presupuestos 2017

La recuperación anunciada por el Gobierno no se refleja en la partida para las artes

Las aportaciones públicas se reducen un 0,7%, hasta 801 millones

El madrileño Teatro Real, en julio de 2016.
El madrileño Teatro Real, en julio de 2016.

La cultura vuelve a llevarse un disgusto en los Presupuestos Generales del Estado para 2017: su partida baja a 801 millones, un 0,7% menos que en 2016. La reducción alarga la lista de los años de recortes para las artes: su presupuesto contó con 1.050 millones en 2011, se fue precipitando hasta los 721,21 millones de 2013 y había vuelto a subir en 2015, con un aumento del 7,2%, hasta 803 millones. El año pasado, con los Presupuestos prorrogados y el Gobierno en funciones, la cantidad subió de nuevo, a 807 millones. Sin embargo, el Gobierno ha optado ahora por no dar continuidad a ese crecimiento.

La recuperación económica anunciada por el Ejecutivo no parece por tanto beneficiar a las artes: La cultura sigue suponiendo el 0,2% de la dotación presupuestaria total, pese a que aporta el 2,5% del PIB, según el Anuario de Estadísticas Culturales publicado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. La congelación de los fondos arroja dudas también sobre la realización del Plan 2020, las 150 medidas que el secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, presentó la semana pasada en el Congreso como su hoja de ruta.

Entre los sectores más dañados figuran el teatro, con una reducción del 5,4% (de 53,47 a 50, 6 millones) y la Administración del Patrimonio Histórico-Nacional, que pierde un 13,7% (de 126,1 a 108,85 millones). Los números son rojos también para Promoción y cooperación cultural: 7,6% menos, es decir, de rozar los nueve millones (8,76) a 8,1;  y Archivos sufre un recorte de unos 500.000 euros: de 26,94 a 26,43 millones.

El cine, en cambio, registra el mayor aumento (13,8%): de 74,53 a 84,86 millones. Prácticamente todas las partidas suben o se mantienen, salvo el festival de San Sebastián, que pierde 30.000 euros y se queda en un millón de euros. Eso sí, el séptimo arte queda fuera de la rebaja del IVA cultural del 21% al 10% que los Presupuestos incluyen y que beneficiará, siempre y cuando el proyecto de ley se apruebe en los próximos meses, a los espectáculos en directo: teatro, danza, toros, música o circo.

El aumento de la partida para la cinematografía tiene además otra explicación: ha de financiar tanto a las películas que se produzcan este año como a las que se estrenaron en 2015. La peculiaridad se debe a la Ley de Cine que en 2016 modificó el sistema de asignación de las ayudas. Con el viejo reparto, los fondos se otorgaban a posteriori, dos años después: de ahí que los filmes de 2015 tengan que recibir ahora sus subvenciones. Con la nueva normativa, en cambio, las ayudas se asignan a priori, antes del rodaje, y van dirigidas a las películas que se filmen a lo largo de 2017. Ambos sistemas convivirán un año más.

El sector del libro —en concreto, "promoción del libro y publicaciones culturales"— también sonríe, ya que recibe el segundo mayor aumento, tras el cine: de los 7,46 millones de 2016 a los 8,42 para este año, es decir, un 12,9% más. La industria editorial espera además al nuevo Plan de Fomento de la Lectura que el secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, ha prometido presentar el próximo 3 de mayo.

El programa de Museos suma 151,43 millones, una cifra casi idéntica a la de 2016: el crecimiento es de apenas 14.000 euros. El Prado y el Reina Sofía disfrutan de un aumento de su dotación. El primero recibe 46,2 millones, un 1,8% más, aunque su nuevo director, Miguel Falomir, estará satisfecho a medias: pidió hace unos días que la aportación del Estado llegara a 50 millones. El museo que dirige Manuel Borja-Villel contará con 38 millones, un 3,7% más que en 2016. El Thyssen-Bornemisza, en cambio, olvida las alegrías de los años anteriores: tras ser el mayor beneficiado de los Presupuestos 2016 (un 12,9% más), ahora pierde casi un millón de euros y se queda en 5,2. A ello se suman las arduas negociaciones que Cultura mantiene con la baronesa Carmen Cervera para que se renueve el préstamo gratuito de su colección y las obras no se marchen del museo.

Hay cuatro sectores más que han podido escuchar noticias entre buenas y aceptables. Música y danza recibirán 100 millones de euros, lo que supone el segundo aumento consecutivo de su partida: subió un 2,31% en 2015 y ahora otro 5, 1%. Bibliotecas contará con 43,68 millones, con una subida de 130.000 euros respecto a 2016, apenas un 0,3%; y la Biblioteca Nacional mantiene idénticos sus 30 millones. Conservación y restauración de bienes culturales aumenta de 19,37 a 19,77 millones. Finalmente, Protección del Patrimonio Histórico dispondrá de 4,65 millones, con un aumento del 5,1% y de 230.000 euros. Además, los dos principales festivales teatrales respiran aliviados: se mantiene tanto la dotación para Almagro (654.060 euros) como la de Mérida (187.500).

En el otro lado de la medalla, Exposiciones y Fomento de las industrias culturales son otras de las castigadas por los Presupuestos. La primera se reduce en unos 200.000 euros (de 2,2 a dos millones) y la segunda pierde un 3,2% (de 14 a 13,55 millones).

Cooperación, promoción y difusión cultural en el exterior, cuyos fondos dependen del ministerio de Asuntos Exteriores, suma 124 millones, 120 de los cuales para el Cervantes. El Instituto para la promoción de la cultura española en el extranjero recibirá hasta cinco millones más, respecto a los 115 de 2016. Y el Fomento y apoyo de las actividades deportivas, incluido bajo el paraguas de Cultura, mejora sus fondos en un 0,7%, hasta 171,46 millones. 

Sea como fuere, la Secretaría de Estado de Cultura celebró en un comunicado un "incremento del 1,14%" respecto a 2016. El documento se refiere a su propia disponibilidad presupuestaria, que sube a 540,8 millones. Y también subraya prácticamente todas las partidas que aumentan. De las que bajan, ni una palabra.

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