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COLUMNA

Banal

Que un culé se meta con el Real Madrid es de cajón. Pues una bobada así fue el tema estrella en televisión

Banal

“Que es intrascendente, vulgar o de poca importancia”. Pocos adjetivos definen mejor que banal la mayoría de los temas que ocupan espacios prominentes en los programas deportivos de las televisiones públicas o privadas. A lo largo de la última semana, informativos y programas especializados dedicaron varios días a comentar, analizar y desglosar pormenorizadamente unas elementales declaraciones de un defensa del F.C. Barcelona y de la selección española, Gerard Piqué, quien con una notable intuición, ya que datos comprobados no había ninguno, tuvo a bien afirmar que “a mí del Real Madrid lo que no me gusta son los valores que transmite. A mí los jugadores del Real Madrid, los que están en este vestuario —por el de España— los aprecio muchísimo. Yo con los jugadores del Real Madrid no tengo problema a nivel personal. A mí del Madrid lo que no me gusta es el tema del palco, las personalidades que hay y cómo mueven los hilos de este país”.

Bueno, pues esta simpleza se convirtió en el gran tema de la semana para los comentaristas deportivos curtidos en mil batallas y, al parecer, de una sensibilidad extrema para las declaraciones improvisadas en un pasillo. Que en los palcos de los clubes de fútbol —de todos ellos— se mueven los hilos de los negocios personales, es bien sabido. Que un culé se meta con el Real Madrid es de cajón. Pues una bobada así fue el tema estrella.

Claro que hay otros temas menos banales que a fuerza de reiterarlos, de alabar la egolatría propia y de la señora, pueden alcanzar el fin contrario al deseado: de una denuncia de una irregularidad —la prevista adjudicación de un piso de la Guardia Civil al Director General de Tráfico, con la consiguiente falsedad de las explicaciones de la autoridad competente—, se puede pasar a la saturación al comentarlo y desglosarlo durante siete días seguidos, quitándose los elogios de la boca entre García Ferreras y Ana Pastor.