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Nacho Duato deja de forma anticipada el Ballet Estatal de Berlín

El exbailarín y coreógrafo ha informado al ministro de Cultura berlinés, Klaus Lederer, su deseo de abandonar el cargo el 31 de julio de 2018

Nacho Duato
Nacho Duato.

El bailarín y coreógrafo español Nacho Duato dejará un año antes de lo planeado su puesto de director del Ballet Estatal de Berlín, según han informado este viernes las autoridades de cultura de la ciudad de Berlín. Duato, de 60 años, ya ha informado al ministro de Cultura berlinés, Klaus Lederer, de su deseo de abandonar el cargo el próximo 31 de julio de 2018, aunque no han trascendido las razones de esta decisión.

En una entrevista del pasado octubre, el coreógrafo se mostró dolido con el trato que había recibido desde que llegó a Berlín en 2014. El último mal trago se lo propinó el alcalde, Michael Müller, que en septiembre convocó una rueda de prensa para anunciar la no renovación de su contrato en 2019 y su sustitución por Sasha Waltz y Johannes Öhman. “Me gustaría volver a colaborar con la Compañía Nacional de Danza. No fue fácil llevarme mi trabajo fuera”, reconoció en septiembre de 2015, durante la presentación de su obra en el Teatro Real.

Su sucesor, Johannes Öhman, ha declarado que está dispuesto a asumir la responsabilidad a partir de esa fecha. "Durante ese año será el único director antes de compartir la labor con Sasha Waltz a partir del 1 de agosto de 2019, como estaba previsto inicialmente", señala este comunicado.

El sueco Öhman es actualmente director artístico del Royal Swedish Ballet de Estocolmo. Los bailarines de ballet berlinés protestaron contra la nominación de Öhman y Waltz y cuestionaron la idoneidad de esta última, una representante del teatro-danza moderno, para dirigir un ballet clásico.

Duato, que dirigió la Compañía Nacional de Danza durante 20 años, defiende el legado que dejará en Berlín. “La afluencia de público no ha bajado. Y se ha rejuvenecido. Pero lo más importante es poder hacer pensar al público. Y contradecir esa idea de que los bailarines somos unos frívolos”, insistía en conversación con EL PAÍS.

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