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Dueños de su propio relato

Una muestra reúne a una estirpe de artistas como Metzger, Sílvia Gubern o Yoko Ono, que, desde los sesenta, han indagado en la autogestión

Creativity Furniture Reversal 1999, obra de Franz West expuesta en la muestra 'Autogestión'.
Creativity Furniture Reversal 1999, obra de Franz West expuesta en la muestra 'Autogestión'.

La palabra autogestión se oye mucho actualmente, y tiene por defecto cierto carácter positivo. Sugiere valentía y ruptura. Pero muchos sabemos que es un arma de doble filo, que encanta también al neoliberalismo: “Háztelo tú mismo”, no dependas del Gobierno o de la institución, sé emprendedor. Las cosas han cambiado mucho desde los años setenta. En el mundo del arte el equilibrio de poder y de productividad está en constante mudanza. Hoy la autogestión es un tema muy complejo y depende de cada caso concreto. Oscila entre la estetización y el activismo, entre una burocratización autoimpuesta y cierta flexibilidad, pero sobre todo supone cierta dependencia mutua entre el mercado, la institución y el artista.

La exposición Autogestión, comisariada por el artista Antonio Ortega, presenta un recorrido personal a través de trabajos históricos y contemporáneos que pretenden operar independientemente de las estructuras institucionales o del mercado mediante estrategias contraeconómicas o diferentes de las habituales. Con cierto tono nostálgico, se presentan trabajos como los de Gustav Metzger, Yoko Ono o Gilbert & George para observar lo rápido que ha resultado su inclusión en el circuito comercial. Esos ejemplos permanecen en el gesto o son consecuencia de un contexto histórico determinado que ha cambiado. Un caso paradigmático sería el del artista checo Jirí Kovanda, quien realizó una serie de acciones mínimas en el espacio público tales como el choque con una persona por la calle o la espera de una llamada de teléfono. Maneras de hacer arte poético y conceptual comprensibles en un contexto precario y limitado como la Checoslovaquia comunista de los setenta, y que se podría extrapolar a los trabajos de artistas no presentes en la exposición como el de Isidoro Valcárcel Medina durante el franquismo o el mail art en la Sudamérica de las dictaduras de los ochenta.

Quizá el futuro de la autogestión sea pensar en otras maneras de hacer, en otras economías distintas al paradigma del capitalismo

En cambio, en los trabajos contemporáneos se observa un cambio de paradigma que pretende ir más allá del gesto y la representación y presentar alternativas, hacer crítica institucional o responder con cierta ironía. Es el caso de Sílvia Gubern, que empezó a trabajar en los setenta, pero que se retiró del contexto artístico para realizar una búsqueda de lo espiritual. El resultado fue una serie de maravillosas pinturas y dibujos, muy estéticos, pero desvinculados del circuito de galerías. Coherentemente esta artista tuvo su primera muestra individual desde décadas atrás en el espacio autogestionado Halfhouse en 2016. También destaca la sutil intervención de Mariona Moncunill a través de anotaciones en las distintas cartelas y paneles de la exposición, que liga con el interés contemporáneo hacia la crítica institucional. Sus comentarios muestran cómo el valor de la institución aún ofrece suficiente prestigio y poder para compensar situaciones menos comprometidas y cómo es difícil pensar en dicotomías. La institución se beneficia de la energía y el espíritu que está fuera de las puertas de la organización del museo. Finalmente, el trabajo de Pere Llobera reflexiona sobre su posición como pintor, reproduciendo pictóricamente las obras que aparecen en la publicación y que forman parte del relato del comisario. Sugieren un guiño irónico hacia la reproducción técnica, aquella que una vez se creyó destructora del aura de la obra de arte.

Quizá este sería el futuro o el sentido de la llamada autogestión: simplemente pensar en otras maneras de hacer, en otras economías distintas del paradigma del capitalismo productivo, con la institución pero de una manera más horizontal, con el mercado pero de una manera más justa.

‘Autogestión’, exposición comisariada por Antonio Ortega. Fundación Joan Miró (Barcelona). Hasta el 21 de mayo.