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Cuando la fe llega a toda tu familia y tú no entiendes nada

David Arratibel presenta en Pamplona el documental 'Converso' sobre cómo su madre y sus hermanas abrazaron el catolicismo

David Arratibel, primero por la izquierda, y su familia en un momento de la película. En vídeo, el tráiler de 'Converso'

Primero fue su cuñado quien abrazó la fe católica con un fervor desconocido; después su hermana mayor tuvo la certeza de que dios existe, cuando antes ni se lo planteaba; al poco, su madre se reencontró con el cristianismo del compromiso social de su juventud y, por último, su hermana pequeña vio la luz de Jesucristo. El navarro David Arratibel no entendía nada. Él nunca fue religioso, aunque tampoco mantuvo posiciones contrarias. Era ajeno. Pero su reacción fue de pleno rechazo ante tal conversión, incluso con malos modos, como cuando su hermana le regaló una Biblia. "Mi familia ha cambiado, Me siento un extraño", se decía. Entonces, este director creativo publicitario de empresas como Kukuxumusu decidió hacer la película Converso. Y el resultado se vio este miércoles en el festival de cine documental Punto de Vista, de Pamplona, que se celebra del 6 al 11 de marzo. Este jueves, a las 20 horas, se proyecta el documental por última vez en el centro Baluarte.

Había interés y cierto morbo antes de la proyección por ver un documental que mete las cámaras en el seno de una familia pamplonica para tratar una cuestión siempre delicada como la religión. Pero David Arratibe despejó algunas dudas minutos antes: el corte final de la película había recibido el visto bueno de su madre y del resto de su familia. "Si no, no vuelvo a comer los viernes en casa de mi madre", bromeó el cineasta, que reconoció el pudor y las dudas morales que había tenido por "exponer" a su familia en "la plaza del pueblo". Tampoco se trataba, añadió, de cuestionar la conversión y la fe de su familiares, sino de comprender, de saber por qué él mismo había reaccionado así, filmando en una ambiente de gran intimidad, sin nadie ajeno a la familia.

Sus palabras se fueron confirmando una a una durante el pase de la película, Junto a momentos muy emocionantes, nada impostados, como corresponde a auténticas confesiones entre familiares (especialmente, la conversación íntima con la madre es de gran intensidad), y a interesantes apuntes sobre conflictos soterrados que afloran, como el divorcio de los padres, no hay ningún cuestionamiento de los procesos de conversión de los familiares cuyas explicaciones a veces rozan el proselitismo. Los toques de humor, como consecuencia de la personalidad franca de la hermana mayor y de la complicidad fraternal, ayudan a levantar la película. Pero su valiente planteamiento se ve lastrado por su pacato desarrollo, que concluye con un final feliz y familiar. El público respondió con un cálido aplauso.

Un fotograma de la película 'Converso'. ampliar foto
Un fotograma de la película 'Converso'.

El documental también confirmó lo que había anticipado David Arratibel antes de la proyección: lo que realmente le había molestado no era la conversión religiosa de su madre y sus hermanas, que sin duda le sorprendió, sino el sentirse ajeno a todo ello, distanciado de ellas, como un extraño entre su familia.