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La música en vivo crece por tercer año consecutivo y se sitúa a niveles previos a la subida del IVA

La consolidación de los festivales, causante de esta mejora del 14,7%

Manu Carrasco en concierto, en el Teatro Real de Madrid. Ampliar foto
Manu Carrasco en concierto, en el Teatro Real de Madrid.

Hay buena salud, pero también hay cautela. Las cifras de la música en directo en España siguen siendo positivas a pesar del IVA cultural. Por tercer año consecutivo, los conciertos y los festivales han recaudado más dinero que el ejercicio anterior, consiguiendo un crecimiento del 14,7%. De los 194,6 millones de euros obtenidos en 2015 se han pasado a los 223,2 euros. Los datos también arrojan un 12,1% más de facturación con respecto al año previo.

Albert Salmerón (d) y Tito Ramoneda durante la presentación del 'Anuario de la Música en Vivo'. ampliar foto
Albert Salmerón (d) y Tito Ramoneda durante la presentación del 'Anuario de la Música en Vivo'. EFE

“Es una valoración positiva. Mejoramos con respecto al año pasado, pero hay que matizarlo. Es una cifra inferior con respecto a 2009 y las que teníamos antes de la crisis”, confiesa Albert Salmerón, director de Producciones Animadas y nuevo presidente desde el pasado jueves de la Asociación de Promotores Musicales (APM).

Salmerón, que sustituye tras ocho años a Pascual Egea al frente de APM, reconoce que “el sector se está recuperando poco a poco”, pero advierte: “Sería muy conveniente bajar el IVA cultural. Crearía muchos puestos de trabajo y ayudaría muchísimo al desarrollo de la industria”. Las cifras actuales están en niveles superiores a los registrados en 2012, cuando se produjo la subida del IVA al 21%, pero todavía por debajo de los números recogidos en 2010.

Según el VIII Anuario de la Música en Vivo, presentado hoy por la APM, la recuperación de las grandes giras internacionales, como en el caso de Bruce Springsteen o Coldplay, es el principal motivo para que se haya repetido por tercer año consecutivo una remontada en la facturación.

Springsteen fue precisamente la referencia internacional que más público congregó en el país, 160.000 personas. Le siguieron Coldplay, que en 2 shows reunieron a 120.000 asistentes y Red Hot Chili Peppers, con 4 actuaciones y 66.000 espectadores. 2016 fue además el año en el que nos visitaron AC/DC con Axl Rose como cantante, Silvio Rodríguez, The Cure, Beyoncé y Paul McCartney, por citar algunos de los más grandes. Entre los españoles, Manuel Carrasco se situó en primera posición, con 48 conciertos y 282.000 espectadores en total, seguido de cerca por Malú, quien llegó a ser la primera artista española que consigue colgar cuatro sold outs en un mismo año en el WiZink Center de Madrid. Les siguen Estopa, Loquillo, Alejandro Sanz y Raphael.

Son grandes números que, según Salmerón, no pueden hacer olvidar el resto del panorama español. “La clase media y la clase baja viven con mucho más dolor que las grandes estrellas. Les cuesta mucho más salir adelante”, explica Salmerón, que también recuerda que los pequeños y medianos empresarios conforman “mayoritariamente” el sector, afectado especialmente por el IVA cultural.

La APM también quiere llamar la atención con un nuevo reto: la lucha contra la reventa de entradas. El mercado secundario de boletos ha incendiado la música en directo en último curso. Promotores de espectáculos, artistas, asociaciones de consumidores y partidos políticos se han movilizado recientemente ante los sonados casos de las giras de Bruno Mars o Joaquín Sabina. “Estamos en conversaciones con representantes políticos y necesitamos regulación. Ayer mismo me reuní con el representante de Cultura de Ciudadanos para seguir trabajando en esta línea contra la reventa”, cuenta el presidente de APM.

No hay ‘boom’ de festivales

Otro de los datos a tener en cuenta en la recuperación de la música en directo en España es el que aportan los festivales. Son una pieza indispensable para el buen desarrollo económico del sector. La APM pone especial énfasis en el intrusismo como uno de los males que sigue trayendo consecuencias negativas en las cancelaciones de festivales, como las que sucedieron durante el último verano.

“España es un país de festivales. En los últimos años se han consolidado grandes festivales nuevos”, afirma Salmerón. “También es cierto que hay citas que se han cancelado o no han funcionado bien, pero no creo que hayamos tocado techo. Llevamos hablando muchos años de una supuesta burbuja de festivales pero no es así”, añade.

Los festivales españoles han bajado en número y ha habido cancelaciones sonadas a lo largo del pasado verano, pero a la vez se han afianzado en Madrid, con el Mad Cool a la cabeza, que aparece ya entre los 10 principales del Estado; y el Resurrection Fest en Galicia, con una clara apuesta por los festivales especializados por géneros.

El Arenal Sound, celebrado en Burriana (Castellón), fue un año más y a pesar de los rifirrafes con la administración, el más multitudinario, con 300.000 asistentes en 6 jornadas. El podio lo completaron Rototom Sunsplash de Benicàssim (también en Castellón), con 250.000 asistentes, y el Primavera Sound, en Barcelona, que recibió a 207.500 personas. El ‘top 10’ lo completaron, por este orden, Viña Rock, el FIB, AlRumbo Festival, Sónar, Mad Cool Festival, Bilbao BBK Live, el Sónar y Resurrection Fest.

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