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TRIBUNA

Quién es el alemán que vino a Solentiname

No se puede dejar de pensar que esta persona ha sido enviada a Nicaragua con un propósito especial: desprestigiarme a mí

El literato nicaragüense Ernesto Cardenal.
El literato nicaragüense Ernesto Cardenal. AFP

Hace ya muchos años se nos acercó y buscó nuestra amistad un ciudadano alemán llamado Inmanuel Zerger (después supimos que había sido expulsado de un instituto de Múnich llamado Oficina Ecuménica Pro Paz y Justicia, y también en Baviera había sido expulsado de la Juventud Evangélica) y este extranjero a los pocos días de estar en Nicaragua se casó (sin que hubiera habido amor previo) con la viuda a la que habíamos dado la administración de un hotel de nuestra Asociación de Solentiname. Muy pronto mediante un fraude jurídico él y su nueva esposa se apropiaron del hotel y lo empezaron a usufructuar.

Al mismo tiempo este personaje ha desatado en toda clase de medios una intensa campaña de desprestigio, de difamación y calumnias contra mí, en Nicaragua y el extranjero. Aunque en el público de Solentiname y de Nicaragua esta campaña no ha tenido efecto, ella se ha venido haciendo por años, pero ha sido tan burda que ninguna persona sensata habrá podido creerla. Se ha comparado mi actuación en Solentiname a la de un Padrino de la mafia, pero diciendo que esos Padrinos del cine son mejores que yo.

En Solentiname Inmanuel Zerger intentó formar una asociación con el mismo nombre de la de nosotros y la presentó en el Ministerio de Gobernación como que la de él fuera la verdadera. Se ha hecho pasar por presidente de un inexistente Consejo de Turismo de Solentiname, sin que nadie lo hubiese nombrado. Ha falsificado las firmas de los campesinos presentándolas como que esas firmas son contra mí.

No se puede dejar de pensar que esta persona ha sido enviada a Nicaragua con un propósito especial: desprestigiarme a mí, y desprestigiar Solentiname. De por sí es sospechoso que alguien sin una renta visible parezca tener una inagotable fuente de dinero, y por años esté gastando mucho en los medios de comunicación, y especialmente en el más caro de todos: la televisión. También podría ser sospechosa la eficacia con que artículos de periodistas poco conocidos, a los que él recurre, se han difundido simultáneamente en los países de habla alemana. ¿Y esto por qué? No se puede negar que Solentiname ha sido una especie de símbolo, y en algunos casos como un mito, y lo ha sido en especial en Alemania y los países de habla alemana. En todo caso Solentiname ha sido realmente una cierta forma, un foco de irradiación de cristianismo y revolución.

Lo que yo estoy presumiendo podrá parecer descabellado. Pero aunque muchos creen que el principal oficio de la CIA es el espionaje, la verdad es que gasta sólo el 10% de su presupuesto en espionaje. El resto es empleado en conspiraciones, desestabilizaciones, chantajes, infiltración en organizaciones progresistas, difamaciones y aun asesinatos.

Quisiera creer que mi hipótesis no fuera cierta. Porque de ser cierta la campaña de difamación no se va a parar. Y lo que es peor, como me lo hacía ver con preocupación un amigo, la hostilidad podría en el futuro no sólo reducirse a los medios de comunicación sino pasar a algo más.

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