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La travesía de Milton Nascimento

Se cumplen cincuenta años del primer disco del cantante y compositor brasileño

Milton Nascimento en una foto de archivo de 2003. Ampliar foto
Milton Nascimento en una foto de archivo de 2003. EL PAÍS

En abril de 1972, los miembros de Weather Report viajaron a Río de Janeiro para tocar en el Teatro Municipal. Wayne Shorter, que había comprado en una tienda de discos de Los Ángeles el LP Courage, tenía muchas ganas de conocer a su autor: Milton Nascimento. Shorter supo por un periódico que el músico brasileño estaba presentando un disco titulado Clube da esquina en el teatro Fonte da Saudade y hasta allí se llevó a sus compañeros de la banda. Volvió más noches, nada más terminar sus compromisos en el Municipal. A Caetano Veloso, recién llegado del exilio, lo llevó al teatro Gal Costa, que repetía porque el concierto le había parecido genial. Dice Caetano que aunque impresionado con su belleza nobilísima de máscara africana, su atmósfera celestial y triste, y su aura mística y sexual, hasta ese día no fue capaz de detectar la grandeza de su música. En los camerinos Shorter le dijo a Milton: “quiero hacer un disco contigo”. Native dancer tardaría casi tres años en grabarse, pero en su portada, bajo el nombre del saxofonista, puede leerse, en caracteres un poco más pequeños, ‘Featuring Milton Nascimento’.

Se cumplen ahora cincuenta años del primer disco de Milton. Se publicó en el pequeño sello Codil y contó con la participación del Tamba Trio del pianista y arreglista Luiz Eça y dos orquestaciones de Eumir Deodato. El título de Travessia, canción con letra de su amigo Fernando Brant, lo tomaron de la novela de Guimarães Rosa Gran Sertón: Veredas: es la última palabra del libro. Con ella se presentó Milton Nascimento en el Festival Internacional da Canção (FIC) y se dio a conocer en Brasil. Existen grabaciones de Travessia –en inglés, Bridges-de Sarah Vaughan, Tony Bennett o Björk. También la cantó Elis Regina, que llegó a a decir que, si Dios tenía voz, era la de Milton.

El niño negro nacido en Río de Janeiro, que adoptó una familia blanca y creció en Três Pontas, una pequeña ciudad del interior del estado de Minas Gerais, nos dejó en los años setenta vinilos tan intensos y hermosos como Minas, Geraes o los dos Clube da esquinaÂngelus, editado en 1993, podría ser considerado el tercero de la serie de obras colectivas de las que Milton fue catalizador-. Los dobles Clube da esquina (1972) –firmado con Lô Borges- y Clube da esquina 2 (1978) se convirtieron en una referencia para Pat Metheny: el guitarrista asegura que el segundo de ellos está a la altura de los mejores trabajos de los Beatles y del Songs in the key of life de Stevie Wonder. Entre algunos admiradores de Milton Nascimento –muchos han grabado con él-, Paul Simon, James Taylor, Sting o la fallecida Mercedes Sosa, y músicos como Herbie Hancock, Jack DeJohnette, Ron Carter, Esperanza Spalding… El mineiro es único: amalgama de Miles Davis y samba-jazz; rock progresivo y música sacra de Minas; península Ibérica y América Latina, Beatles y Crosby, Stills, Nash & Young. Lo escribió el obispo Pedro Casaldáliga: “Canta Milton, no pueden las estrellas permanecer impasibles”.

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