Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Rey recalca que 750 millones de personas en el mundo hablarán español en 2050

Felipe VI y la reina Letizia acuden a la presentación de 'El valor económico del español' donde Vargas Llosa ha alertado del nacionalismo cerrado de Trump

Los Reyes Don Felipe y Doña Letizia durante el acto de cierre del proyecto de investigación 'El valor económico del español' en la Fundación Telefónica.

Si como anticipa el rey Felipe VI, en 2050, alrededor de 750 millones de personas hablarán español en todo el mundo, más vale ponerse las pilas. No es una cifra que le vaya a gustar a Donald Trump, pero se trata de una más que probable realidad para un idioma en expansión que hoy utilizan más de 550 millones. Lo ha anunciado el Monarca en la presentación del último volumen de esa investigación que, desde que se iniciara en 2007, ha supuesto por su aportación al termómetro del castellano una referencia. Se titula El valor económico del español (Ariel), la ha dirigido el catedrático de Economía Aplicada José Luis García Delgado y ha sido patrocinada por la Fundación Telefónica.

Mario Vargas Llosa ha animado a no dormirse en los laureles pese al optimismo y a derribar los muros que quieren imponer desde Estados Unidos, “basados en un nacionalismo cerrado y una negación del mundo”, ha dicho el premio Nobel. César Alierta, ahora presidente de la institución que ha alentado el estudio, ha certificado que la expansión de su empresa por América Latina hace ahora 24 años, se cimentó en las ventajas de un idioma común. El ministro de Educación y Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, ha calificado la lengua de autopista de oportunidades y García Delgado ha lanzado un discurso que bien puede servir a los encargados de liderar las estrategias lingüísticas de certera hoja de ruta.

Don Felipe ha asegurado que el idioma, aparte de ser un tesoro cultural, “es una fuente de riqueza económica tangible”. Ha superado, además, según el Monarca, tres desafíos que han logrado colocarlo en la posición de privilegio que goza hoy en el mundo: “Sobrevivir el paso del tiempo, rebasar las limitaciones geográficas y mantener su unidad en la diversidad”.

“El idioma merece hoy una política a la altura, que trascienda la alternancia en base a rigurosas políticas de alta responsabilidad pública”, asegura García Delgado

Pruebas del destino superadas con nota por sí mismo, y en las que las políticas estatales, desde España, no han estado siempre a la altura. Por eso, García Delgado, una vez concluidos los 14 tomos que le han llevado 10 años de trabajo —tanto a él como a sus colegas responsables del mismo, Juan Carlos Jiménez y José Antonio Alonso—, se siente con la suficiente autoridad como para reclamar que debemos ser conscientes de lo que los hispanohablantes tenemos entre manos: “[Merece] un Instituto Cervantes muy reforzado, que trascienda la alternancia] entre los partidos políticos.

El valor económico del español representa un estudio que fortalece la autoestima sobre nuestro producto más internacional, ha opinado. “Todo son ventajas económicas en él. No se agota ni se deprecia, no tiene costes de producción, genera beneficios sin inversión y acorta las diferencias psicológicas entre las partes para llegar a acuerdos”.

Así es como, según ha puesto de manifiesto el estudio, el idioma común logra que los acuerdos comerciales entre países se multipliquen por cuatro y las inversiones por siete en el caso del español. “Todo en él es estimulante, ya sea en el ámbito cultural, como en el económico o el geopolítico. La cohesión lingüística da lugar a resultados pujantes”, ha añadido García Delgado.