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La casa natal de Velázquez servirá para pagar una deuda millonaria

Los diseñadores Victorio & Lucchino pierden la propiedad de su taller, un inmueble del siglo XVI ubicado en el centro de Sevilla, tras un concurso de acreedores

Victorio y Lucchino, con la bailaora Cecilia Gómez, en su taller ubicado en la casa natal de Velázquez.

La considerada casa natal de uno de los pintores más relevantes de la historia del arte, Diego Velázquez (Sevilla, 1599-Madrid, 1660), ya no pertenece a los modistos sevillanos Victorio & Lucchino. Un juez de Sevilla acaba de aprobar la dación en pago de este céntrico edificio de dos plantas de la ciudad andaluza, con fachada amarillo albero y portón de madera. El abismo económico al que se enfrenta la pareja de diseñadores desde hace un lustro ha provocado esta decisión judicial. En 2012 despidieron a parte de la plantilla, y en 2013 presentaron un concurso voluntario de acreedores que se resuelve con dos autos con los que el juez acepta el plan de liquidación de la empresa V&L Costura, Diseño y Moda S. A., que instauró en ese inmueble su sede en 1985.

Escaleras de losa, vigas de madera y luz de balcones interiores. Pintada de blanco por dentro como encalada, con patios y una fuente, propia de la arquitectura popular del siglo XVI. “Es una casa modesta, como debía ser donde vivió Velázquez, si estuvo ahí, y es muy importante porque es un edificio de la época no reconstruido, por lo que tiene un interés máximo. Ha sufrido numerosas restauraciones, pero representa un gran valor de esta arquitectura, y además quedan muy pocos ejemplos como este”, explica Rafael Manzano. Este premiado arquitecto andaluz considera que los diseñadores mantenían el edificio como una “casa vivida”, respetuosa con su pasado.

El futuro de este inmueble, que luce una placa que reconoce al edificio como casa natal del pintor, queda, tras dos autos del juez de lo Mercantil 1 de Sevilla, a merced de lo que decida la administración concursal. Entre las alternativas cabría el reparto entre los nueve acreedores con los que la firma debe saldar parte de su deuda, con la posibilidad de que salga a la venta. Los modistos, con los que ha intentado contactar este miércoles este periódico sin recibir respuesta, detallaron en 2013 en una entrevista que contaban con un activo de 15 millones de euros y un pasivo de 13,5 millones.

El Ayuntamiento de Sevilla lo tiene catalogado en su planificación urbanística como Edificio de Protección Parcial en Grado 1 (letra C), lo que implica que tiene prohibida su demolición, aunque podría ser sujeto de obras de conservación, de reforma menor y de ampliación. “Por sus características arquitectónicas originales, su pertenencia a una tipología protegible o su significación en la historia de la ciudad debe ser objeto de protección”, se lee en el Plan General de Ordenación Urbanística de Sevilla.

Industria artesanal

Se desconoce quiénes serán los futuros propietarios de este inmueble, a unos metros de la iglesia gótico-mudéjar de San Pedro por donde, muy probablemente, paseaba el pintor durante su infancia junto al céntrico barrio de la Alfalfa. A los 24 años, el artista se trasladó a Madrid, “Da pena porque Victorio & Lucchino tenían aquello cuidado con talento, dedicado a una industria artesanal de gran categoría que daba prestigio a Sevilla”, considera Manzano. En los últimos 30 años, sus patios han estado habitados por centenares de atrevidos y coloridos diseños, telas de múltiples texturas, complementos, bocetos...

El inmueble nunca ha sido utilizado como casa museo de Velázquez ni como un especial reclamo para el turismo cultural, una práctica habitual cuando se trata de un espacio en el que nació o vivió un gran creador. En la década de los setenta, se instaló en el edificio la galería Centro de Arte M-11, en la que expusieron Luis Gordillo, Antonio Saura, Miralles o Equipo Crónica. “Era un sitio emblemático, de referencia. Editaban unos catálogos maravillosos y acertaban siempre en los montajes. Aunque por breve espacio de tiempo, fue un lugar novedoso e importante”, recuerda “perfectamente” el galerista Rafael Ortiz.

Aunque el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) la reconoce como casa natal de Velázquez, sus técnicos apuntan que se trata de una atribución mantenida a lo largo de la historia, si bien no existe documentación que lo acredite. “En la que antiguamente fue conocida por calle de la Gorgoja, hoy Padre Luis María Llop, aún se conserva la casa natal de Diego Velázquez. Aunque muy transformada, todavía sigue manteniendo las pequeñas proporciones y la escala usual en una de las casas del siglo XVI sevillano”, afirma el Instituto de Patrimonio.

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