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Paz Battaner o la dificultad de describir lo abstracto

"No puedo dejar de observar el secreto y misterio que encierra la lengua", dice la lexicógrafa salmantina en su discurso de entrada en la RAE

La nueva académica de la RAE Paz Battaner.
La nueva académica de la RAE Paz Battaner.

Sorpresa, emoción, gratitud, entusiasmo, disposición. Las palabras con las que la lexicógrafa Paz Battaner (Salamanca, 1938) comenzó este domingo su discurso de ingreso en la Real Academia Española no eran una simple manifestación de cortesía en un acto protocolario, sino una muestra de la espina dorsal de su labor en el sillón s que ocupa desde el mes pasado: los sustantivos abstractos. Según explicaba recientemente en una entrevista con este periódico, Battaner se ha marcado como reto despejar las ambigüedades y agujeros negros de estos nombres, que centraron su discurso.

"Son los pozos sin fondo, tanto en su significado como en las vivencias a las que pueden ser aplicadas", señaló en su intervención, pronunciada durante cerca de una hora con un tono y cadencia que revelaba su pasado como profesora de lengua y literatura. Fue más una clase magistral que un discurso de ingreso al uso, y el rosa claro de su chaqueta contrastaba con los trajes negros de los hombres que le escuchaban desde el estrado de una institución abrumadoramente masculina.

Battaner, undécima mujer en la historia de la institución tricentenaria y octava en la actualidad, lo advirtió ("es un terreno de lo menos explorado") antes de entrar a analizar de forma técnica y académica los retos que ofrecen los sustantivos abstractos. "He dado con un tema fosilizado en muchos diccionarios, perdido en antiguas gramáticas, caprichoso y lleno de falsas salidas y poco tratado desde algún otro punto de vista directamente", indicó quien fuera catedrática de Lengua Española en la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona.

La lexicógrafa, que ocupa la vacante del psicólogo José Luis Pinillos, fallecido en 2013, recurrió a una famosa viñeta de Ramón en "Hermano Lobo" para ilustrar la pluralidad de sentidos de los sustantivos abstractos. Un orador, aparentemente en un mitin político, clama: "¡O nosotros o el caos!". La audiencia responde: "¡El caos, el caos!". "Es igual", replica el orador, "también somos nosotros". "En caos cabe todo", precisó Battaner.

"Los sustantivos abstractos ofrecen aportaciones semánticas insaciables, resultan ser una inagotable fuente de recursos léxicos, de manera que, cuando se intenta describirlos, se muestran con una profundidad sin fin: la inagotable realidad inventada", señaló. A veces, las nociones abstractas se esconden bajo sustantivos cuya primera descripción es un referente físico. Es el caso del bache ("abatimiento o postración pasajeros en la salud, en el estado anímico o en el curso de una actividad", según la definición de la propia RAE) que podemos atravesar en nuestras vidas, del cable ("ayuda que se presta a quien está en una situación comprometida") que nos echa un amigo o de las antenas ("capacidad de una persona de escuchar conversaciones ajenas o interés en hacerlo") que permite al más cotilla adivinar lo que se cuece en la comunidad de vecinos. El fenómeno también ocurre en sentido contrario, aunque menos habitualmente: las misericordias de la sillería de un coro o las paciencias como pastitas que se sirven en las esperas.

"Me gusta el léxico, no me convence el tratamiento formal o algebraico. No puedo dejar de observar el secreto y misterio que encierra la lengua", resumió Battaner, impulsora y directora científica de varios diccionarios, el último de ellos, Aprendizaje del Español como Lengua Extranjera, electrónico y en proceso. Un proceso sobre el que el lingüista español Ignacio Bosque, uno de los tres miembros de la RAE que avaló la candidatura de Battaner, contó una anécdota acontecida a uno de los colaboradores de Battaner y relatada por esta en una entrevista. Una persona que acababa de conocer le preguntó a qué se dedicaba. Este respondió que hacía diccionarios. "La réplica inmediata de su interlocutor fue: 'Ah, pero ¿los diccionarios no están ya hechos?", recordó Bosque en su discurso de contestación. "El que usa los diccionarios casi nunca es capaz de percibir el considerable esfuerzo que cuesta construirlos", lamentó antes de advertirle entre risas: "Querida Paz, te vamos a dar trabajo". 

La posverdad del lexicógrafo y del político

A. P.

El académico Ignacio Bosque recurrió a uno de los términos de moda, posverdad (elegida palabra de 2016 por el 'Diccionario Oxford'), para ilustrar el distinto interés de lexicógrafos y políticos cuando subrayan la escurridiza realidad de las palabras abstractas. 

"Las palabras, y en particular las palabras abstractas, son realidades proteicas, cambiantes, adaptativas, versátiles, escurridizas y acomodaticias. Se dirá tal vez que algunos políticos vendrían a coincidir con ella –más aún en estos tiempos en los que se llama posverdad a la falsificación consciente e interesada de la realidad–, pero quien así pensara mezclaría indebidamente dos formas muy distintas de versatilidad o de adaptación. El político puede intentar apoderarse de las palabras arrimando el ascua a su sardina para hacerles decir lo que en cada momento conviene a sus intereses. El lexicógrafo, por el contrario, percibe que la adaptabilidad contextual de las palabras es una parte esencial de su naturaleza lingüística", dijo en la contestación del discurso.

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