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Los móviles disparan las consultas al ‘Diccionario’ de la RAE el 58% en 2016

La media de peticiones al mes el año pasado fue de 67 millones, favorecida por una aplicación para usuarios de la institución tricentenaria

Un usuario busca en el Diccionario de la RAE en Internet.
Un usuario busca en el Diccionario de la RAE en Internet.

2016 será recordado en la historia de la tricentenaria Real Academia Española (RAE) como el año en que se dispararon las consultas a su Diccionario en la versión digital, con un crecimiento brutal —una visita a su web permite saber que ese adjetivo también significa "muy grande"— del 58% respecto a 2015, hasta situarse en 800 millones. En 2014 y 2015, las consultas al Diccionario de la RAE "permanecieron en cifras similares", en torno a los 500 millones, ha declarado por teléfono a EL PAÍS el director de la Academia desde diciembre de 2014, Darío Villanueva. "El gran salto se ha producido el año pasado", subraya.

La causa de ese enorme aumento "está fundamentalmente en los dispositivos móviles, teléfonos y tabletas, que han superado por primera vez a las visitas en ordenadores". El año pasado, esos dispositivos se llevaron el 58% de las consultas, por el 42% los pecés. En 2015, la fuerzas estaban igualadas: 51% para los ordenadores y 49% dispositivos; y en 2014 los PC dominaban: 56% frente al 44%. En este cambio de tendencia "también ha sido importante" la aplicación que la RAE lanzó el 21 de enero de 2016 que permite "llevar y consultar el Diccionario en el teléfono o tableta en cualquier momento".

La media de consultas al mes en 2016 fue de 67 millones, aunque en octubre llegaron a 78,8 millones, "sin que haya una razón especial para ello". Lo que sí apunta Villanueva es que hay meses en que desciende el número de internautas que teclea "rae" debido a "los ritmos de los sistemas educativos". "En diciembre baja debido a las vacaciones escolares".

Llegados a este punto, conviene diferenciar entre consultas y visitas, por si alguien se lía. Una visita a www.rae.es puede, lógicamente, suponer varias consultas. "Los visitantes únicos son unos nueve millones al mes, pero nosotros computamos las consultas".

EE UU: séptimo por países

Uno de los datos más interesantes del informe de la RAE es la clasificación de consultas por países. España la lideró en 2016, como suele suceder, con 306,8 millones, el 38,98% del total, seguido de México, "siempre es el segundo" (117 millones, 14,88%); a continuación, Argentina (56 millones), Colombia (55), Perú (39), Chile (34) y Estados Unidos (31,9), en un séptimo puesto que destaca el director de la RAE "por todo lo que está pasando desde la llegada a la presidencia de ese país de Donald Trump". "En Estados Unidos hay una comunidad hispana de 57 millones, es un número muy importante".

A mayor distancia quedan Venezuela, con 18,7 millones; Ecuador (16,4) y Uruguay (8,8). Brasil ocupa el puesto 15º (5,82 millones). El primer territorio no latinoamericano de la lista es Francia, 16º, con 5,3 millones de consultas, después Alemania, con 5,1; e Italia (4,8). Bolivia, con ese mismo número, y Panamá, con 4,6, cierran el listado de las 20 naciones que más buscaron esta 23ª edición del DLE.         

Otra información que suele despertar mucho interés es el de las palabras más requeridas por los internautas. La RAE, en su nota, cita las que han sido más habituales en 2016: resiliencia, bizarro, procrastinar, paradigma, asertivo, vehemente, raer, feminismo, conciencia, holístico, inefable, prever... "Son palabras cultas, no muy comunes, que probablemente los lectores ven en algún texto y les incita a la curiosidad", argumenta Villanueva. En ese ranking (en cursiva para la RAE) también se cuelan "otras palabras relacionadas con dudas ortográficas": basto/vasto, rayar/rallar, acervo/acerbo, y de acentuación: en América se dice video pero en España vídeo.

En todo caso, la Academia advierte de que en la estadística de consultas "intervienen factores muy diversos, que hacen que las respuestas no puedan reducirse a una simple lista de palabras". "Esto es lo que sucede con las que se generalizan en un momento determinado por alguna razón que tiene que ver con acontecimientos de cierta repercusión social".

No hay que olvidar que, además, el Diccionario ofrece "un servicio de conjugación para resolver cuestiones con los verbos", y permite conocer cualquier término incluido en la definición de otro. Esta interrelación y navegación sin fin es posible desde la nueva versión en línea, de octubre de 2015, al alcance de cualquier internauta de forma libre y gratuita gracias a la colaboración de la Obra Social La Caixa.

La labor de la institución situada en el edificio clasicista de la madrileña calle Felipe IV no puede detenerse con respecto a su exitoso buscador. "Nuestra intención es que a finales de 2017 se incorporen al Diccionario palabras y acepciones, y que se sucedan las actualizaciones de esta 23ª edición a ritmo anual". Hasta que se lance la 24ª, cuya fecha se ignora aún.

Sobre ese labor, Villanueva declara: "Hay definiciones que estamos renovando en las comisiones para estar lo más cerca posible de la sensibilidad lingüística", aunque prefiere no desvelar qué palabras pueden ver añadido o eliminado alguno de sus significados. En esa tarea del Diccionario "estará al frente" la lexicógrafa salmantina Paz Battaner, la undécima mujer que entra en la casa desde 1713 —la octava en la actualidad— y que leerá su discurso de ingreso el próximo domingo.

"Trump es un parón pero las lenguas resisten"

El director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, en la conversación con EL PAÍS ha comentado las primeras medidas adoptadas por Donald Trump contra el español —supresión de la versión en este idioma de la web de la Casa Blanca— y la comunidad hispana —el muro frente a México—. "Lo sorprendente es la celeridad con la que ha empezado a cumplir sus promesas de campaña. Sin embargo, queremos distinguir entre Trump y la sociedad estadounidense". Villanueva agrega que "el español era en EE UU una lengua estigmatizada y ahora ha recuperado su prestigio, con periódicos esta lengua. Trump va a significar un parón pero las lenguas tienen una resistencia especial".

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