Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sevilla acoge el estreno en España de ‘Still Life’, de Dimitris Papaioannou

El artista griego, coreógrafo de los Juegos Olímpicos de Atenas, retoma a Sísifo en su obra

Ampliar foto
El coreógrafo griego Dimitris Papaioannou, en el Teatro Central de Sevilla.

Cuatro personas, cada una con la pata de una mesa cuadrada sobre sus cabezas. Haciendo equilibrismo, soportando el peso de las viandas puestas sobre el tablero. Es una de las escenas de la obra Still Life, dirigida por el coreógrafo ateniense Dimitris Papaioannou (1964) , responsable de la ceremonia de los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004 y con una amplia trayectoria en las artes escénicas y virtuales. "Estaba en el funeral de un amigo artista y vi como entre cuatro personas cargaban el ataúd de madera. Me pregunté: ¿cuánta comida habría dado ese hombre con su arte? A la vez me estaba leyendo a Nikola Tesla, y me inspiró la imagen", declara Papaioannou horas antes de estrenar su obra en España, en el Teatro Central de Sevilla, donde se representará los próximos 20 y 21 de enero.

La carga en la simbología de los alimentos que proporcionó su amigo es una de las reflexiones que plantea el autor en este montaje visual y con sonidos naturales distorsionados en una obra cuya traducción significa en español naturaleza muerta y que se inspira en el mito de Sísifo y su persistencia. "Es un espectáculo único y dificilísimo de explicar. Hay que pasar la experiencia", considera Manuel Llanes, director artístico del teatro, tras pedir disculpas por no haber descubierto antes a quien ahora considera un creador de la calidad del afamado belga Jan Fabré. "Las obras de Papaioannou solo pueden ser suyas. Este espectáculo será de los de recordar y decir 'yo estuve allí'", añade Llanes.

Papaioannou ha trabajado durante años diseñando sus espectáculos en storyboards como los de cine, visualizando y plasmando la estética de las escenas, que en Still Life muestran ser oníricas, envueltas en un ambiente de ensoñación pero con materiales urbanos y terrenales. Y el sonido queda plasmado con la amplificación y la distorsión de acciones naturales sobre el escenario. "Poner música es difícil porque es como si engañara al público. Si ponía música guiaba su emoción. Espero que se me pase esto", dice simpático el creador, que comenta que su trabajo se realiza de forma participativa con el resto de los intérpretes del elenco. Sus referencias son Jacques, Tati, Buñuel, Buster Keaton, David Lynch y Walt Disney. El resultado se podrá ver en el Teatro Central de Sevilla.