Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los invisibles

Eduardo Lalo muestra en 'Simone' el olvido al que relega ser de un país como Puerto Rico

El fuerte del Morro en San Juan de Puerto Rico.

Simone (premio Rómulo Gallegos, 2013) es una novela que delibera sobre sí misma; se inicia con el autorretrato de un escritor aquejado de inexistencia; se prolonga con una historia de amor con una inmigrante china, a través de un juego de seducción intelectual, y concluye con un rotundo alegato de la marginalidad contra la industria cultural. La novela sucede en San Juan (Puerto Rico), una ciudad al margen de las coordenadas del discurso de Occidente, de la que apenas sabemos nada y que necesita ser leída para ser visible.

Además de novelista, el puertorriqueño Eduardo Lalo (Cuba, 1960) es artista plástico, fotógrafo y autor de un ensayo indispensable (que conviene conocer tanto como la novela), Los países invisibles (Fórcola, 2016), donde revela vivamente, sin caer en el desgarro, la relegación a que aboca pertenecer a un país que es “un horizonte sin prestigios”.

En Simone se produce esa extenuación de quien, acostumbrado a escribir para nadie, descubre a otra persona aún más borrosa, con una identidad no compartida por nadie, sin palabras propias, forzada a adoptar las palabras de los otros. Li Chao, tiranizada por un trabajo servil, es un puro espacio marginal que se registra en la cultura dominante con la premura de “una etiqueta étnica”.

De modo que no es una historia de amor al uso, sino más bien una alegoría, una forma de no ceder a ser ignorado totalmente. El escritor y Li Chao se necesitan para proponerse como otra lectura posible, aleccionándose en una persistencia de improbable final que les permita, mientras dure, adquirir una visibilidad acorde con su biografía, que excede el cliché. “Uno sabe que ama a alguien cuando teme por su sufrimiento”, dirá el escritor, y en esta declaración concentra la amargura de los que no son vistos mientras permanezca la reputación en una literatura que, para no perder supremacía, se enroca desplazando a la sombra (a pesar de haber obtenido un premio tan prestigioso) una novela de tanto crédito y lucidez como Simone.

Simone. Eduardo Lalo. Fórcola, 2016. 176 páginas. 16,50 euros