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“Entré a la literatura leyendo mitología griega y pornografía”

El escritor chileno Jorge Baradit contesta el carrusel de preguntas de este diario

El escritor chileno Jorge Baradit.
El escritor chileno Jorge Baradit.

Jorge Baradit (Valparaíso, 1969), diseñador de profesión, ha sido un fenómeno editorial en 2015 y 2016. Con sus dos entregas de Historia secreta de Chile, ha puesto sobre la mesa nuevos y curiosos episodios para que los chilenos puedan reinventar su propio relato sin interferencias. "Contamino. Ser escritor es contaminar", apunta el chileno. Pero aunque su éxito llegó con los libros, resulta difícil encasillarlo. No tiene prejuicios ni pudor en complementar su obra utilizando diferentes plataformas narrativas: soundtracks, radio, TV, Twitter, piezas audiovisuales, mockumentaries, cómics, ilustración y libros objetos.

Pregunta. ¿Cuál es el último libro que le hizo reír a carcajadas?

Respuesta. El engaño populista, de Axel Kaiser. Un fanático religioso de la derecha chilena que parodia la esquizofrenia de la Guerra Fría.

P. ¿Quién sería su lector perfecto?

R. Nadie muy estructurado. Mis libros son armazones lógicas precarias donde la confusión y el gusto erótico por el desorden mental son requisito.

P. ¿Qué libros están normalmente es su mesa de dormir?

R. Hoy están Baltimore, novela gráfica de Mike Mignola. El libro de la Ley, de Aleister Crowley, en la preciosa edición de La Felguera, y Borges y los clásicos, de Carlos Gamerro.

P. ¿Qué libro le cambió la vida?

R. Ficciones, de Jorge Luis Borges. Un tío me lo prestó cuando tenía 13 ó 14 años y me intoxicó para siempre, me dañó la mente como si me hubieran arrastrado el cerebro por el pavimento. No lo hagan con sus hijos.

P. ¿Qué libro regalaría a un niño?

R. Yo entré a la literatura leyendo mitología griega y pornografía, al rato estaba leyendo sobre astronomía o satanismo. No hay camino derecho ni entrada habitual.

P. ¿Con quién le gustaría sentarse en una fiesta?

R. Las fiestas son para pasarlo bien, así que me sentaría con Emily Ratakowski.

P. ¿Cuál es su lugar favorito en el mundo?

R. El borde del mar en Valparaíso, de noche, ojalá 1987.

P. Respecto a su trabajo ¿de qué está más orgulloso?

R. De haber escrito-armado algo que no se parecía a ninguna otra cosa solo hurgando en el sótano de mi cabeza.

P. ¿Qué cambiaría de usted mismo?

R. Me gustaría no morirme, lo encuentro una falta de delicadeza tremenda.

P. ¿Cuál es el mejor consejo que le dio alguno de sus padres?

R. "Si amas, puedes hacer lo que quieras y estará bien".

P. ¿Cuándo fue más feliz?

R. Quizá una tarde de 2007, cuando estábamos sentados en el prado del Parque Juan XXIII mi mujer y mi hijo de dos años, abrazados. Mi hijo suspiró y de pronto me di cuenta de que estaba vivo.

P. ¿Con quién le gustaría quedar atrapado en un ascensor?

R. Con Lionel Messi, para recordarle cada 10 segundos que Chile le ha ganado la Copa América dos veces seguidas a Argentina. Nah, me cae bien, Lio. Quizá lo haga solo cada 15 segundos.

P. ¿Lo que está deseando comprarse?

R. Ojos nuevos.

P. ¿Cuál es su espacio de la casa favorito?

R. Una hamaca donde me cuelgo ovillado y me balanceo happy.

P. ¿Algún sitio que le inspira?

R. La Antártida. Pretendo hacer todo lo posible para algún día pisar ese otro planeta. Estoy seguro de que cuando morimos, nos vamos para allá.

P. ¿Dónde no querría vivir?

R. En 1965.

P. ¿Qué es un buen fin de semana?

R. Uno lo más largo posible.

P. ¿De pequeño quería ser?

R. Astronauta o Elvis Presley. Quizá llegue a algo intermedio.

P. ¿El mejor regalo que ha recibido?

R. ¿Ya dije que la selección chilena le ha ganado la Copa América dos años consecutivos a Argentina?