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Disminuyen los festejos taurinos y aumenta el número de profesionales

Entre los años 2011 y 2015, hubo 554 espectáculos menos y 1.188 trabajadores más

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En los últimos cinco años, han disminuido los espectáculos taurinos en todas las categorías, y, sin embargo, ha aumentado el número de profesionales, desde los matadores de toros hasta los mozos de espadas.

Ha bajado, también, el número de ganaderos, pero ha subido el de las escuelas taurinas, y Castilla La Mancha sigue siendo la Comunidad Autónoma que el año pasado celebró más festejos, un total de 398.

Estos son algunos de los datos más relevantes que recoge el Anuario de Estadísticas Culturales del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, presentado recientemente.

En 2011 estaban inscritos 9.293 profesionales taurinos, y en 2015 la cifra aumentó en 1.188 personas hasta un total de 10.481. En ese mismo período los festejos pasaron de 2.290 a 1.736, que arroja una disminución de 554.

Bajaron las corridas de toros (de 561 a 394, aunque solo cuatro menos que en 2014), los espectáculos de rejoneo (de 251 a 194) y las novilladas con caballos (de 308 a 232).

Por el contrario, de 2011 a 2015, los matadores han pasado de 756 a 801 (45 más); los rejoneadores, de 366 a 401 (35 más); los novilleros, de 2.881 a 3.083 (202 más) (en este apartado hay que distinguir entre novilleros con picadores, 796, y sin ellos 2.287); los banderilleros, de 2.110 a 2.179 (69 más); los picadores, de 673 a 714 (41 más); los toreros cómicos, de 159 a 176 (17 más), y los mozos de espada, de 2.348 a 3.108 (760 más).

Se da la circunstancia, sin embargo, de que figurar en las estadísticas oficiales no significa estar en activo. Hay muchos toreros que solo lo son en teoría porque no se visten de luces o de plata a lo largo de la temporada. Así lo ponen de manifiesto los distintos escalafones de la temporada de 2015.

El de matadores, por ejemplo, solo recoge 170 toreros que, al menos, han hecho un paseíllo, de los cuales 49 solo han actuado una sola tarde; 22, dos tardes y 20, tres. El líder de la lista acumula 68 corridas, y solo 23 diestros se vistieron de luces más de veinte veces a lo largo de 2015. Es decir, de los 801 matadores inscritos, 631 ’viven en torero’, pero no viven de jugarse la vida ante el toro.

Lo mismo sucede con los caballeros rejoneadores. De los 401 inscritos en 2015, solo actuaron 107, de los cuales 23 actuaron una sola tarde, y 17, dos. El líder salió al ruedo 36 tardes, seguido de dos más que actuaron 34 y un cuarto que lidió 32 corridas.

El esquema se repite con los novilleros. En el apartado de los que actúan con picadores, solo se probaron en el ruedo 141 de los 796 inscritos en el Ministerio. Y de estos, 46 lidiaron un solo festejo; 20, dos, y 13, tres, Y el que acabó en cabeza, hizo 28 paseíllos.

Pero, ¿cuáles son los requisitos para ser torero en España?

El Reglamento Estatal de Espectáculos Taurinos establece en su artículo primero la creación de un Registro General de Profesionales Taurinos ‘con el fin de asegurar un nivel profesional digno y garantizar los legítimos intereses de cuantos intervienen en los espectáculos’.

El registro se estructura en siete secciones: matadores de toros, matadores de novillos con picadores, matadores de novillos sin picadores, rejoneadores, banderilleros, picadores, toreros cómicos y mozos de espada.

La inscripción será obligatoria y el carné que acredita la profesionalidad deberá ser renovado cada cinco años.

Para acceder a la categoría de matador de toros ‘el interesado habrá de acreditar su intervención en veinticinco novilladas picadas y tomar la alternativa en una corrida’.

Se adquiere la consideración de novilleros con picadores si se acredita la participación en diez novilladas sin caballos; y se admite en este último escalafón al joven que tenga cumplidos los 16 años y sea presentado por el profesional, un ganadero, una asociación de profesionales o una escuela taurina.

Para ser rejoneador de toros son necesarios veinte espectáculos menores y tomar la alternativa; para lidiar a caballo solo novillos basta ser presentado como en el caso de los novilleros sin caballos.

Haber estado inscrito como matador o novillero con caballos con 25 novilladas o haber participado en este mismo número de festejos como banderillero en festejos con picadores son las condiciones para ser banderillero de toros; treinta festejos con picadores deberán acreditar quienes aspiren a ser picadores de toros, que habrán iniciado su carrera tras una prueba ante un tribunal formado por profesionales, ganaderos y picadores, que evaluará su pericia como caballista y su destreza en el uso de la vara de picar.

En una palabra, la posesión del carné acredita la condición de matador, novillero, rejoneador, banderillero o picador. Si se han cumplido las condiciones de entrada en el escalafón correspondiente y se renueva el carné cada cinco años se mantiene la condición de profesional.

Se puede suponer, asimismo, que muchos aspirantes que han perdido toda posibilidad de seguir adelante en la profesión conservan la condición de ‘torero’ porque así se lo permite la normativa; la misma situación se puede dar con los jubilados o con quienes se hayan visto obligados a abandonar la profesión a causa de algún percance o enfermedad.

Estas circunstancias justificarían la paradoja de que aumente el número de profesionales al tiempo que disminuyen los espectáculos. Hay muchos toreros, pero muy pocos viven de los toros. Los más se ‘sienten’ toreros, son ‘toreros’ , pero se ven obligados a soñar.

Otras variables que figuran en el Anuario de Estadísticas Culturales se refieren, por ejemplo, a las mujeres toreras.

Actualmente, están inscritas cinco matadoras de toros, 41 rejoneadoras, 134 novilleras, cinco banderilleras, dos picadoras, diez toreras cómicas y 61 mozas de espada.

Del año 2011 a 2015 han disminuido las ganaderías bravas: de 1.391 a 1.341.

Han aumentado, por el contrario, las escuelas taurinas, de 42 a 55. Andalucía está a la cabeza, con 26; le sigue Castilla La Mancha, con 11; cuatro funcionan en Madrid y Valencia; dos, en Aragón, Castilla-León, Extremadura y Murcia, y una en Cantabria y Cataluña.

Por último, la Comunidad de Castilla La Mancha es la que ha celebrado un mayor número de festejos taurinos el año pasado: 398; le siguen Castilla-León, 394; Andalucía, 290; Madrid, 277; Extremadura, 111; Aragón, 49; Comunidad Valenciana, 46; Navarra, 45; Murcia, 37; País Vasco, 31; La Rioja, 28; Cantabria, 13; Asturias, 7; Galicia, 5; Baleares, 4; Melilla, 1, y ninguno en Canarias, Ceuta y Cataluña.

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