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Scorsese muestra ‘Silence’ al papa Francisco

La película protagonizada por Andrew Garfield, Adam Driver y Liam Neeson fue producida por el mexicano Gastón Pavlovich

Martin Scorsese y Gastón Pavlovich entregan un regalo al Papa.

El papa Francisco ha sido el primer espectador de Silence, la esperada nueva película de Martin Scorsese. El director estadounidense viajó al Vaticano para mostrar la cinta al Pontífice en una función privada este miércoles. La proyección en el Palazzo San Carlo y el encuentro con Jorge Mario Bergoglio fue gestionado por el mexicano Gastón Pavlovich, director de La Fábrica de Cine y productor del proyecto que estuvo 28 años en la cabeza del realizador de Goodfellas. La cinta, protagonizada por Adam Driver, Andrew Garfield y Liam Neeson, se estrenará en los cines de Estados Unidos el 23 de diciembre.

Scorsese supo que quería contar esta historia desde que leyó la novela de Shusaku Endo. El libro se lo había enviado Paul Moore, el obispo de Nueva York a finales de la década de los ochenta. La historia, desarrollada en el siglo XVII, relata el viaje de dos misioneros jesuitas portugueses que deben viajar a Japón a buscar a su mentor, al que creen un apóstata después de haber sido torturado por paganos.

Al llegar a la isla, los personajes de Driver y Garfield se topan con un dilema. Pueden salvar la vida y la de los japoneses conversos si renuncian a su religión. Este argumento sobre la espiritualidad llevó a Pavlovich, que también financia parte del filme, a buscar el encuentro con Jorge Mario Bergoglio en el Vaticano. El productor de Silence, que también se encuentra desarrollando The Irishman para Scorsese, es un economista muy devoto que tras estudiar en San Diego y París cursó un posgrado en Filosofía Teológica en Roma.

Silence fue escrita por el propio Scorsese y por Jay Cocks, quien le ayudó a desarrollar el libreto de Gangs of New York. El rodaje se desarrolló este año en Jiufen, un pequeño pueblo montañoso de Taipei. El pueblo ha inspirado películas japonesas como El viaje de Chihiro. El director estadounidense lo eligió por el estilo colonial de sus villas construidas en el imperio japones que se mantuvo en la Isla de Formosa desde 1895 a 1945.