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La ‘X’ del éxtasis

La pianista Judith Jáuregui se adentra en el universo del compositor Alexander Scriabin en su cuarto álbum

La pianista Judith Jáuregui.
La pianista Judith Jáuregui.

X de éxtasis, de exaltación, de extravagante. X de Alexander. Alexander Scriabin. Esta x resume en su letra lo absoluto y da nombre al nuevo trabajo de la pianista Judith Jáuregui (San Sebastián, 1985) que se centra en la figura del compositor ruso, desde sus fuentes de inspiración hasta la huella que dejó su obra. La intérprete completa así su trabajo con piezas de Frédéric Chopin y Karol Szymanowski. Jáuregui presenta su nuevo álbum este viernes en Madrid e inicia con este concierto el Tour X, que llevará la música de Scriabin a Salamanca, Bilbao, San Sebastián, Málaga y Pamplona.

Tour X

La ‘X’ del éxtasis

Madrid ( Palacio Marqués de Salamanca) - 10 de noviembre

Bilbao (Fundación BBVA) - 25 de noviembre 

San Sebastián (Teatro Victoria Eugenia) - 14 de diciembre

Málaga (Sala María Cristina) - 19 de enero

Pamplona (Teatro Gayarre) - 23 de febrero

“Desde muy joven me he sentido atraída por su obra. Es uno de los compositores a los que quería acercarme porque me parece una figura fascinante del mundo del arte, ya no solo de la música. Sus composiciones tienen una electricidad que te lleva al éxtasis a través del ritmo. Una personalidad arrolladora”, explica una entusiasta Jáuregui. Conoce bien al autor, la pianista donositarra se centró mucho en su trabajo durante su etapa de estudiante en Múnich bajo las directrices del maestro Vadim Suchanov. Y ahora le dedica su cuarto disco, el tercero que ha publicado con su propio sello discográfico: Berlimusic.

Jáuregui pertenece a una generación de jóvenes intérpretes españoles que despuntan fuera de las fronteras nacionales y en su repertorio ha explorado desde las raíces patrias de Isaac Albéniz y Manuel de Falla a grandes figuras como Ludwig van Beethoven y Robert Schuman. Aura, el disco que publicó en 2014 se adentraba en la brillantez de Franz Liszt y Claude Debussy y ahora Jáuregui se sumerge en el misticismo de una figura tan genial como misteriosa. “El disco tiene ese brillo a nivel técnico pero sí que es verdad que es más oscuro y más dramático”, matiza.

El dramatismo lo aporta la propia figura de Scriabin, un compositor extravagante que afectado de sinestesia, habilidad que le permitía percibir colores en las notas, llegó a idear una tabla de correspondencia entre pigmentos y tonalidades. Incluso afirmaba que su música se la dictaban las estrellas, cuenta Jáuregui. Un visionario absoluto para algunos y un egocéntrico para otros. “Su obra tiene un punto tántrico, es arrebato. Es una figura que genera opiniones encontradas, pero esta controversia es maravillosa”, añade.

"Las obras de Scriabin tienen una electricidad que te lleva al éxtasis a través del ritmo"

Abre el álbum la Sonata No.5, que escribió en los primeros años del siglo XX, ya inmerso en el estudio de la teosofía, doctrina que cree estar iluminada por una divinidad. Los Preludios op. 15 y la Fantasía op. 28 completan el catálogo de las obras del autor. Pero el trabajo de Jáuregui bucea también en las fuentes en las que el compositor ruso encontró inspiración, como es Chopin. La pianista ha incluido en X su Balada nº 1 y el Nocturno nº 20. Un círculo que se cierra con Szymanowski autor que quedó muy influenciado por la obra de Scriabin y cuyo Preludio op. 1 también se puede escuchar en el CD. “Todos los músicos te llevan a su mundo de una manera u otra, pero con la música de Scriabin técnicamente el piano brilla de una manera espectacular porque tiene un registro amplísimo. Para el intérprete es, físicamente, un trabajo enorme”, añade Járuegui.

La pianista donostiarra compagina el Tour X con varias citas internacionales. Ha sido invitada como artista residente al Festival Murten Classics de Suiza, participará también en el Festival de Artois en Francia. Pero si hay una cita que Jáuregui destaca con especial cariño es su concierto con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, que contará con la dirección musical de Gustavo Dudamel. “Es un concierto muy especial. Ya estuve con ellos y la experiencia me dejó muy impactada porque la música le ha dado esperanza de vida a esta orquesta. Además, es la primera vez que toco con Dudamel, al que admiro muchísimo. Va a ser muy importante para mí”, sentencia.