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Luz sobre las penas y esperanzas de la ciencia española

El último número de la revista ‘Claves’ reúne un análisis coral sobre los múltiples males que afronta la investigación

Ya sea abstracta, pura o aplicada, “no se puede vivir sin ciencia”, ni hay futuro para la sociedad y el pensamiento sin ella. Todos los científicos y expertos que han colaborado en el último número de la revista Claves, reunidos ayer en Madrid para su presentación, subrayan con melancolía la certeza ante el que es uno de los escenarios más difíciles de su historia reciente, particularmente en España.

Con esa notable preocupación al fondo, Carlos López Otín, José Manuel Sánchez Ron, Cayetano López, Miguel Ángel Sierra y Adela Muñoz Páez entrelazan en El destino de los sabios diagnósticos, reflexiones y propuestas para hacer visible una dolorosa realidad que, como lamenta el director de la publicación, Fernando Savater, “no tiene como abogados figuras más populares”. El diagnóstico se detiene un múltiples aspectos: desde las penurias económicas forzadas por la crisis hasta los males intrínsecos del sistema universitario o el desapego creciente de la sociedad hacia una función que, en palabras de López Otín, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo, “instruye en el asombro ante la vida” y “ayuda a hacer posible lo imposible”.

Sánchez Ron, catedrático de Historia de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Madrid, abundó en la cadena de valor indiscutible que comienza con la ciencia pura y avanza en su aplicación a través de la tecnología y, desde ahí, a la riqueza y el desarrollo de los pueblos. Y, de nuevo, la constatación de que es una “gran asignatura pendiente en nuestro país” por la escasa relación entre empresas e industria y la última generación de la tecnología. Otra de las asignaturas pendientes, la presencia de mujeres en la vanguardia de la investigación, es la materia de estudio de Adela Muñoz Páez, catedrática de Química Inorgánica de la Universidad de Sevilla, que encuentra prioritario "encontrar modelos femeninos en la ciencia" más allá de la representación actual del 38%.

Para Cayetano López, Catedrático de Física en la Autónoma y director del Centro de Investigaciones Energéticas y Medioambientales (CIEMAT) "en España hay talento, mucho más que en otras épocas". Lo preocupante, coinciden todos, es la tendencia. Tras la acumulación de varios años de apoyo institucional, la orfandad de esta última etapa ha hecho mella en la comunidad científica con unos resultados a los que puso gravedad Miguel Ángel Sierra, catedrático de Química Orgánica en la Universidad Complutense: "Tenemos que explicar lo que hacemos (...). Como sigamos así, a la investigación en la universidad le queda poco".