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Wylie asegura que la viuda de Bolaño dejó Anagrama por “razones editoriales”

El famoso agente literario tacha de "especulación" las fuentes que cifran en medio millón de euros el cambio de editorial

Bolaño en 2001.
Bolaño en 2001.

El agente estadounidense Andrew Wylie, también conocido en el sector editorial como El Chacal por su dura forma de hacer negocios, ha decidido intervenir en el debate sobre los motivos que llevaron a Carolina López, viuda del escritor chileno Roberto Bolaño, a dejar Anagrama, su editorial de siempre, para publicar en Alfaguara, propiedad de Penguin Random House. Esta última compró en marzo los derechos integrales de la obra del autor de La literatura nazi en América y acaba de acompañar la aparición de El espíritu de la ciencia-ficción, el último de una serie de inéditos publicados tras la muerte del autor, de la reedición de sus dos obras más emblemáticas: Los detectives salvajes y 2666.

Según ha declarado Wylie a este diario, los motivos de ese cambio no fueron sentimentales o viscerales, sino puro negocio. El agente ha explicado que López, que mantiene su silencio, tuvo en cuenta para tomar esa decisión “únicamente razones editoriales”.

El Chacal reacciona así a las versiones del fundador de Anagrama, Jorge Herralde, y del amigo de Bolaño y editor de algunos de sus textos, Ignacio Echevarría. El primero, en declaraciones a La Vanguardia, y el segundo, en un artículo de la revista cultural de El Mundo, vincularon la decisión del cambio editorial a la elevada suma de dinero que habría pagado Alfaguara o a una operación de venganza que López habría emprendido contra quienes mantuvieron una relación de amistad con su marido y con Carmen Pérez de Vega, que estuvo sentimentalmente unida al escritor durante seis años, hasta su muerte en 2003.

“Son puras especulaciones y afirmaciones infundadas”, sostiene Wylie. “Mi agencia gestionó las negociaciones con las editoriales y puedo confirmar que para la elección final de López fue decisivo el proyecto global y editorial presentado por Alfaguara, que ella consideró muy beneficioso para el futuro de la obra de Bolaño”.

El acuerdo, hecho público en marzo y que algunas fuentes cifran en algo más de 500.000 euros —“esa cantidad es pura especulación”, insiste Wylie, sin desvelar la cifra real—, comporta la reedición de toda su producción (hasta la fecha, 21 títulos), así como su publicación completa en bolsillo y su traslación, al formato digital. La fuerte implantación de Alfaguara en el mercado latinoamericano alentó, según esa tesis, la decisión de López.

Desde la muerte del escritor ya han aparecido siete títulos (El gaucho insufrible, 2666, Entre paréntesis, El secreto del mal, La Universidad Desconocida, El Tercer Reich y Los sinsabores del verdadero policía). A ellos se ha añadido ahora El espíritu de la ciencia-ficción. Para septiembre del año próximo está prevista ya la aparición de Patria, título que da nombre a una de las tres nouvelles que reunirá el volumen, con el denominador común de reflejar las ambiciones de otros tantos jóvenes iconoclastas y revolucionarios escritores. En el primero, un tal Rigoberto Belano ve cómo el golpe de Estado de Pinochet derriba su vida entera. En Comedia del horror en Francia, Diodoro Pilon tropezará con un misterioso Grupo Surrealista Clandestino, que recluta nuevos miembros llamando a cabinas telefónicas de todo el mundo. Por último, en Sepulcro de vaqueros, un joven poeta, Arturo, viaja de México a Chile para reunirse con la oposición, en un periplo que le llevará a cruzarse con un predicador, un ejecutivo y una impredecible cabaretera.

Patria era, junto a El espíritu de la ciencia-ficción, la novedad que en la última edición de la Feria de Fráncfort presentaba de Bolaño la agencia Wylie, a cuyo catálogo incorporó al escritor en 2008 tras arrebatárselo, no sin polémica, a la Agencia Carmen Balcells.