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La literatura invisible de Guinea Ecuatorial

Escritores de la antigua colonia reclaman mayor atención de su Gobierno y de España

Edjanga Jones Ndjoli y Remei Sipi Mao, en Puerto Rico. Ampliar foto
Edjanga Jones Ndjoli y Remei Sipi Mao, en Puerto Rico.

¿Cómo se siente un país que solo tiene dos librerías y ninguna editorial, mientras sus escritores apenas son editados en el extranjero? Invisible. O, mejor, Guinea Ecuatorial, 48 años después de su independencia de España, sigue en tierra de nadie en cuanto a la cultura y la literatura en español se refiere. A pesar de que es el único país africano que tiene el castellano como lengua oficial y que se ha convertido en el 23º miembro de la Asociación de Academias de la Lengua Española. Y en un momento en que están aumentando en el África subsahariana de manera exponencial los estudiantes de español, hasta alcanzar casi el millón y medio, según los datos más recientes del Instituto Cervantes.

“En Guinea no hay nada cultural que se promueva. En mi país no hay promoción de nada”, se lamenta Remei Sipi Mao (Rebola, 1952), una escritora que reside en Barcelona, donde ha creado la editorial Mei, una de las poquísimas que publica a alguno de los casi 40 escritores de su país. “Nadie confía en nosotros. No interesamos”, añade desconcertada.

“Hay mucho desinterés por la literatura ecuatoguineana, pero no sé si es consciente. Lo cierto es que formamos parte de una minoría en la que casi nadie se fija”, critica Edjanga Jones Ndjoli (Madrid, 1982), uno de los jóvenes escritores con una visión de ambos mundos: el del país de sus raíces y España. Su novela Heredarás la tierra (Ediciones Carena) es considerada por sus colegas una de las más significativas de los últimos años.

Sipi Mao y Jones Ndjoli trazan este panorama de la literatura de Guinea Ecuatorial en San Juan de Puerto Rico. Son dos del medio centenar de autores que participaron la semana pasada en el séptimo Festival de la Palabra. Sentados, cada uno en un sillón, bajo un lento ventilador de techo, hablan de la situación de la literatura en su país:

—“La cultura debe ser una autoestima y propiciar valores”, afirma Jones Ndjoli.

El mestizaje y el futuro en la diversidad

La literatura ecuatoguineana es, en la actualidad el resultado de un mestizaje entre lo precolonial, lo rural, lo africano, lo mítico, lo español y la huella de la historia, coinciden Remei Sipi Mao y Edjanga Jones Ndjoli.

“Mi esfuerzo es contar historias llenas de dignidad, para que no se olviden o nos olvidemos de dónde venimos y de que siempre hubo alguien anterior a cualquiera de nosotros que se esforzó por dotarnos de una situación de partida, mínima a veces o insignificante, pero que encierra el valor y el poder de todo un pueblo”, asegura el novelista.

Sipi Mao apunta: “Tenemos el problema de un no reconocimiento de los pueblos. Hay mucho guineano que no se ve guineano. El futuro es sentarnos y reconocernos. Aceptar que somos diversos”.

—“Por muchos años, el Gobierno nos ha querido quitar eso”, tercia Sipi Mao.

—“Además, la cultura se ha convertido en un valor intercambiable al servicio de ciertos intereses”, continúa el autor.

Se hace visible, entonces, la pregunta latente y obvia: ¿Y España?

—“La relación de España con Guinea es difusa. No es la madre patria. En general, no hay un apoyo al colectivo guineano, quizá porque hubo una mala descolonización”, opina la escritora.

Ambos confían en que tras el ingreso de su país en la Asociación de Academias, las editoriales y el público presten más atención a su cultura y su literatura. Confían en volverse un poco más visibles desde ahora. Se muestran conscientes de que nada o casi nada se sabe de la creación literaria en Guinea Ecuatorial. Empiezan por recordar que uno de sus autores de referencia, que además ha ayudado a divulgar esa literatura, es Donato Ndongo-Bidyogo. Las tinieblas de tu memoria negra es una de sus obras clave, donde indaga en los estragos físicos, morales, emocionales y de identidad que causó la dictadura de Francisco Macías entre 1968 y 1979.

Fueron una cultura y una literatura emergentes que en ese periodo quedaron sepultadas por el poder. Aunque después, como recuerdan Sipi Mao y Jones Ndjoli, tampoco es que se haya hecho mucho por ellas.

En lugar de literatura en español en Guinea Ecuatorial, Justo Bolekia Boleká, escritor, académico de la lengua y catedrático de la Universidad de Salamanca, prefiere decir “literaturas en español en Guinea Ecuatorial”. Su respuesta desde Madrid es clara al recordar que existen seis etnias en su país —ámbö, bisió, bubis, fang, krió y ndowè—, cada una con su literatura, sus escritores y su oralidad dentro del espacio ecuatoguineano.

A partir de ahí, Bolekia divide dicha literatura en tres etapas. La primera es la precolonial, hasta 1778, con la oralidad como característica principal: “Es un período en el que las identidades culturales estaban ya definidas, aunque después serían violentadas por la esclavitud y las emigraciones forzosas”.

Le sigue la colonial, de 1778 a 1968, que marca el momento intermedio de la apropiación lingüístico-cultural. Es cuando, dice Bolekia, el africano de los entonces llamados Territorios Españoles del Golfo de Guinea es premiado por asimilar la cultura española. Finalmente, la poscolonial, entre 1968 y la actualidad. Bolekia traza aquí un arco rápido: “Las obras se caracterizan, en primer lugar, por resaltar las idiosincrasias autóctonas, la enculturación exógena en dichas idiosincrasias, las difíciles relaciones entre padres e hijos debido a la influencia de la religión. En segundo lugar, por describir la sangrienta realidad sociopolítica vivida tanto por los guineoecuatorianos como por los españoles forzados a abandonar el país durante los llamados años del silencio, época del mutis, generación perdida o época de la triste memoria(de 1968 a 1979), que coinciden con los años de Gobierno de Macías. Y, en tercer lugar, por la búsqueda de una explicación ante tanta violencia desde las evidencias del momento que se iniciaba en 1979”.

En cualquier caso, hay una importante nómina de autores que reclaman ser descubiertos: Leoncio Evita Enoy, Daniel Jones Mathama, María Nsué Angüé, Maximiliano Ngoko Esono, Francisco Zamora, Loboch, José-Fernando Siale Djangany, Raquel Illonbé, Juan Balboa Boneke, Ana Lourdes Sohora, Antonio Esono Ndongo, Melibea Trifonia Obono Ntútumu Obono, Guillermina Mekuy Mbá Obono, Pedro Cristino Bueriberi, Anacleto Oló Mibuy, Ciriaco Bokesa, Mercedes Jora, Juan Tomás Ávila Laurel, Paloma Loribo Apo…

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