Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La zarzuela que se creyó ópera

El Teatro de la Zarzuela inaugura la temporada con ‘Las golondrinas’ bajo la dirección de escena de Giancarlo del Monaco

Escena de 'Las golondrinas' en el Teatro de la Zarzuela.
Escena de 'Las golondrinas' en el Teatro de la Zarzuela.

José María Usandizaga puso música en 1914 al sufrimiento de un payaso, obligado a reír sobre el escenario y llorar entre bambalinas. Concibió su historia, ‘Las golondrinas’, como una zarzuela: en castellano y con partes habladas. Pero el compositor donostiarra falleció al poco tiempo, con 28 años. Al morir, su hermano Ramón musicalizó el texto recitado. Entonces, la zarzuela se creyó ópera. Y como ópera inaugura la temporada del Teatro de la Zarzuela, bajo la dirección escénica de Giancarlo del Monaco. La obra se podrá ver hasta el 23 de octubre.

‘Las golondrinas’ inicia el primer programa del teatro ideado íntegramente por Daniel Bianco. El director artístico se enfrentaba a una historia de celos, un pasional triángulo amoroso en el que dos mujeres se disputan el amor de un payaso. Y para modelar sobre las tablas tan crudo drama Bianco pensó en Giancarlo, una renombrada figura del mundo de la ópera e hijo del mítico tenor Mario del Monaco. “Es pura fuerza, pura raza de teatro, pura fibra. Es impresionante toda la intensidad que pone encima del escenario, tan apasionado que no se me ocurrió mejor persona para hacer una obra como esta”, asegura el director artístico.

Giancarlo del Monaco.
Giancarlo del Monaco.

La partitura de Usandizaga supone el debut de Del Monaco en La Zarzuela, cuenta con la dirección musical de Óliver Díaz y las voces de la soprano Carmen Romeu, la mezzosoprano Nancy Fabiola Herrera y el barítono Rodrigo Esteve en el trío protagonista. Una versión en la que el color desaparece del escenario y solo se deja ver durante la escena de la Pantomima, el número más conocido. “Esta obra maestra no tiene nada de zarzuela. Me parece una ópera tremendamente dramática, y ese fue mi punto de partida. Es un trabajo musical que tiene un inicio neorrealista y que acaba en el expresionismo. Por eso toda la obra es en blanco y negro, salvo la Pantomima, que funciona como una especie de paréntesis”, explica Del Monaco. Y en esa estética lúgubre que propone el director de escena se desarrolla la tragedia de Puck, el payaso protagonista. “Esta pieza es como un diamante que tiene muchas facetas. Hasta ahora se han visto sus aristas más claras, pero yo he querido girarlo para observar sus partes más oscuras, como es el psicodrama de Puck y la evolución de su personaje, que condiciona a todos los demás”.

Usandizaga estudió en Francia y conocía la música que se estaba haciendo en Europa. Por este motivo, su obra muestra un gran conocimiento de la vanguardia musical del momento, con toques de los grandes compositores modernos como Arnold Schönberg o Alban Berg, según cuenta Del Monaco. Bianco añade que se aprecian en la partitura rasgos del verismo de Puccini y el leitmotiv de Wagner. De no haber muerto tan prematuramente, coinciden ambos, el compositor donostiarra podría haber cambiado por completo del destino de la música española.