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Shakespeare y Cervantes se cambian las lenguas

Nell Leyshon, Marcos Giralt Torrente y Valeria Luiselli presentan en el Hay Festival una antología de cuentos inspirados en los dos gigantes de la literatura

Nell Leyshon, Marcos Giralt Torrente y Valeria Luiselli, en el Hay Festival

Con 10 años, la escritora mexicana Valeria Luiselli participó en una función escolar de Una noche de Verano. Se ponía tan nerviosa que le tocó el papel de pared y la profesora le tapó la cabeza con una caja para que no arruinara la actuación. Al español Marcos Giralt Torrente se le atragantaba el inglés y el teatro, así que de niño aprendió a disfrutar a Shakespeare gracias a las adaptaciones al cine de Orson Wells. En los ochenta, la dramaturga británica Nell Leyshon acostumbraba a leer a Cervantes mientras paseaba por el barrio madrileño dónde vivió y murió el tullido más universal.

Como en una ceremonia religiosa o un centro de desintoxicación, los tres contaron este sábado en el Hay Festival sus particulares caminos de iniciación hacia estos dos semidioses de la literatura, que fallecieron justo hace cuatro siglos y alrededor de los que no paran de suceder cosas este año. Lunáticos, amantes y poetas es una antología a de 12 cuentos inspirados en la obra de ambos autores y un requisito: intercambiarse las lenguas.

Seis escritores de habla inglesa se fijan en Cervantes y seis en español lo hacen con Shakespeare. Editado por Acción Cultural Española (AC/E) y el British Council, además de los tres invitados al Hay –que también patrocina el libro– comparten el homenaje la española Soledad Puértola, el colombiano Juan Gabriel Vásquez, el nigeriano Ben Okri y la paquistaní Kamila Shamsie.

Lunáticos, amantes y poetas es una antología a de 12 cuentos inspirados en la obra de ambos autores y un requisito: intercambiarse las lenguas

“Acepté la invitación con la condición de no tener que inspirarme en Hamlet o alguna de las obras colosales de Shakespeare. Para mi cuento me he fijado más en sus comedias ligeras y campestres, con triángulos amorosos y humor”, explicó Giralt Torrente, premio Herralde y autor de una hermosa despedida a su padre en su última novela Tiempo de Vida. La protagonista de su cuento es una adolescente pelirroja, hay amores entrecruzados a los Sueño de una noche de verano y sobre todo, ficción dentro de la ficción, un guiño a Cervantes, el padre a la vez de la novela y de la metanovela. “Este recuso me venía muy bien para contar la historia y además hacía el vínculo entro los dos autores”.

Hay un pueblo en el sur de Estados Unidos que se llama Shakespeare. Luiselli localiza allí su relato aprovechando que conoció el lugar en un viaje de vacaciones familiares. “Es un pueblo fantasma que la gente visita porque se celebran recreaciones de escenas de la historia de Estados Unidos”. Entre disfraces de Billy the Kid y Doc Holliday la escritora sitúa a una familia mexicana que decide cambiar el Ballet Folclórico de Chicago por las recreaciones históricas en las calles de Shakespeare. Otra vez, ficción sobre ficción.

La mirada británica de Leyshon escoge al Licenciado Vidriera, una de las Novelas Ejemplares cervantinas, para darle varias vueltas. No hay licenciados, ni libros, ni amores corteses. La protagonista es una niña con un cuerpo de cristal que no quiere salir de la cama. “Su cuerpo se convierte en un mensaje, que llega por medio de la mirada masculina. Las niñas son invisibles hasta que de repente un día su cuerpo cambia y empiezan a ser miradas por los hombres. Y comienzan a tener poder y a sufrir el poder”.