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Festival del Cante de las Minas

La malagueña Antonia Contreras gana la ‘Lámpara Minera’

El premio para instrumentistas fue para el pianista jienense Ildefonso Aroca y el de baile lo obtuvo la bailaora catalana Belén López

Antonia Contreras interpreta un cante en el Festival de las Minas.
Antonia Contreras interpreta un cante en el Festival de las Minas.

La cantaora malagueña Antonia Contreras, acompañada por el delicado toque de guitarra de Juan Ramón Caro, ha ganado esta madrugada la Lámpara Minera de la 56 edición del Festival del Cante de las Minas de La Unión, máximo galardón del certamen, dotado con 15.000 euros, lo que generalmente supone un lanzamiento de la carrera profesional de quien lo obtiene.

El primer premio para instrumentistas, El Filón, dotado con 6000 euros,fue para el pianista jienense Ildefonso Aroca, y el de baile, dotado con 9000 euros y trofeo El Desplante, lo obtuvo la bailaora catalana Belén López. El de guitarra, trofeo Bordón Minero, quedó desierto por segundo año consecutivo.

Con este reparto de premios, el festival rompe una tendencia de hace ya bastantes años que lleva a premiar a artistas muy jóvenes. En concreto la ganadora de la Lámpara, Antonia Contreras, es una profesional ya bastante conocida, con otros premios y reconocimientos y discos grabados. Posee una voz poderosa y delicada, casi de canto lírico, como lo es su propia actitud en el escenario, su manera de acariciar el cante, de saborearlo con dulzura, lo que no significa que esté exenta de flamencura desde un concepto diferente.

Anoche tuvo que salir en varias ocasiones al escenario, pues junto a La Lámpara, obtuvo también los premios de mineras, malagueñas y granaínas, convirtiéndose en la gran triunfadora de la noche.

Algo parecido ocurre con el premio El Desplante a Belén López. Aunque joven, es, a sus treinta años, una bailaora excepcional ya muy reconocida, especialmente en el ámbito de la profesión, dentro del mundo de la danza. Durante años fue primera bailarina de la Arena de Verona, participando en las óperas Carmen y El Trovador, bajo la dirección de Franco Zefirelli.

Otros triunfadores de la noche fueron la cantaora malagueña Amparo Heredia La Repompilla, que obtuvo el primer premio por soleares, y la extremeña Esther Merino, que consiguió los de tarantas y otros cantes mineros, grupo en el que cantó una levantica.

Finaliza así una edición del festival y concurso flamenco más famoso del mundo que ha introducido en esta edición algunas novedades, especialmente en las galas con artistas reconocidos previas al concurso. La tendencia de los últimos años era la de contar casi en exclusiva con los artistas más mediáticos, que aseguraban el éxito de público. Ahora se ha regresado un poco al pasado con la confección de galas múltiples y en las que también han tenido cabida nuevos valores y artistas reconocidos por los aficionados aunque no tan conocidos por el gran público.

En cuanto al concurso, salvo por la confirmación de los ganadores, ya con amplia proyección, no pasará a la historia por la calidad media ni por el descubrimiento de algún nuevo valor de talento indiscutible, aunque todos los ganadores son de una calidad indiscutible.