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La basura se hace música en Paraguay

'Landfill Harmonic' narra el salto de una orquesta nacida en un vertedero hasta tocar con Metallica

Dos violinistas de la Orquesta de instrumentos reciclados de Cateura.
Dos violinistas de la Orquesta de instrumentos reciclados de Cateura.

Asunción genera 1.500 toneladas diarias de residuos y la mayoría termina en el vertedero de Cateura, el más grande de Paraguay. Donde otros ven una montaña insalubre de basura, los integrantes de la Orquesta de instrumentos reciclados de Cateura encontraron una oportunidad. Convirtieron latas de aceite, chapas, radiografías, tenedores y trozos de madera descartados en violines, cellos, guitarras, trompetas, tambores y otros instrumentos. La música les cambió la vida: el bajista de Megadeth, David Ellefson, viajó de incógnito a su barrio a conocerlos; Metallica los invitó a actuar como teloneros en su gira latinoamericana. Sus temas de Mozart y Beethoven, interpretados con instrumentos reciclados, dieron la vuelta al mundo tal y como muestra el documental Landfill Harmonic, dirigido por los estadounidenses Brad Allgood y Graham Townsley.

Coproducida por Estados Unidos y Paraguay, la cinta se remonta a los orígenes de la orquesta, nacida en 2011 bajo la batuta del técnico en medio ambiente Fávio Chávez. El proyecto de reciclado con el que Chávez llegó a Cateura fracasó, pero en sus clases de música gratuitas pronto hubo muchos más alumnos inscritos que violines y guitarras disponibles. Ante la imposibilidad de comprar otros - "un violín cuesta más que una casa en Cateura", admite Chávez-, uno de los gancheros (recolectores de basura) decidió fabricar uno con materiales de descarte. Nicolás Cola Gómez ya no paró: de sus manos nació toda una orquesta.

Ada Maribel Ríos Bogado tenía 13 años cuando empezó a tocar su violín reciclado. No imaginaba que ese instrumento le abriría las puertas a auditorios de Asunción, que la llevara a conocer por primera vez el mar en Rio de Janeiro y, mucho menos, que el fundador de Megadeth se presentara un día por sorpresa en su casa, construida sobre las contaminadas aguas del sur del río Paraguay. "¿Cómo saber si la felicidad es real o imaginada?", se pregunta Ríos Bogado en la película, donde se la ve llorar de emoción al reconocer y abrazar a su ídolo. "Pienso que estoy en un sueño y que en algún momento voy a despertar", continúa. Después, viajó a Denver para interpretar Symphony of Destruction con la banda de trash metal ante miles de personas.

Favio Chávez, director de la Orquesta de instrumentos reciclados de Cateura.
Favio Chávez, director de la Orquesta de instrumentos reciclados de Cateura.

El lema inspirador de la orquesta, "el mundo nos manda basura y nosotros le devolvemos música", resuena en los instrumentos de cuerda, viento y percusión de esta insólita agrupación. La película podrá escucharse en los cines paraguayos a partir del 18 de agosto. En Buenos Aires será parte del Green Film Fest, que se celebrará la próxima semana.

El documental, rodado a lo largo de más de dos años, permite ver la transformación de los jóvenes músicos. Del miedo y nerviosismo inicial a la confianza con la que se mueven después de decenas de actuaciones. La orquesta tiene ahora unos 30 integrantes estables, con edades que van entre los 10 y los 21 años. En cada viaje se selecciona un grupo de 15 miembros, que va rotando para que todos tengan su oportunidad de conocer el mundo.

El local de ensayo original quedó bajo el agua con la crecida del río Paraguay en 2014. Más de 70 jóvenes toman clase en la nueva escuela, situada en un terreno cercano, pero menos vulnerable a las inundaciones. Tres años después de empezar a formarse como violinista, Tania Vera admite que de no ser por la orquesta "estaría haciendo nada". Otra de sus compañeras, María Ríos, quiere ser profesora de música. Hoy sabe que su sueño está al alcance de la mano.