Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

San Sebastián vuelve a hacer visible el ‘Peine del Viento’

El Ayuntamiento abre el paseo a la obra tras un año de arreglos en el monte Igeldo

Eduardo Chillida, en la instalación de su escultura 'El peine del viento' en la bahía de la Concha en 1977. JESÚS URIARTE / ATLAS

Un año llevaba cerrado el paso para acceder a pie hasta la balconada natural donde se erige el conjunto escultórico Peine del Viento, de Eduardo Chillida (1924-2002), uno de los iconos turísticos de San Sebastián. El Ayuntamiento donostiarra abrió ayer por la tarde el paseo que conduce hasta este emblema artístico de la ciudad tras concluir las obras que se han acometido para estabilizar la ladera del monte Igeldo.

 El acceso quedó cortado el 6 de junio del año pasado, después de que unos días antes cayese una roca de gran tamaño al paseo que conduce hasta las esculturas. No era la primera vez que ocurría algo así. El repentino desprendimiento estuvo a punto de causar una desgracia a dos turistas alemanas. La ladera del monte Igeldo estaba dando signos de inestabilidad y urgía ponerle remedio para garantizar la seguridad de los miles de donostiarras y visitantes que frecuentan la zona.

Razones de “responsabilidad, precaución y prudencia”, dijo entonces el alcalde donostiarra, Eneko Goia, obligaron a tomar una decisión tan drástica como impopular: el cierre del Paseo del Peine del Viento a los viandantes en plena celebración de la capitalidad cultural europea durante 2016. Su apertura se había previsto inicialmente para la pasada Semana Santa tras una inversión de 700.000 euros. Unas vallas metálicas han impedido durante estos meses llegar hasta la plazoleta con siete respiraderos que diseñó el arquitecto Luis Peña Ganchegui, por el que salen expulsados chorros de aire húmedo y que forma una especie de anfiteatro y antesala del Peine del Viento.

En plena depresión por la ruptura de las negociaciones entre la familia del escultor y las instituciones vascas que impedirá reabrir a corto plazo el Museo Chillida-Leku, San Sebastián en cambio puede presumir de recuperar el mejor mirador de la ciudad, donde se funden la brisa del mar, un horizonte inigualable y la emblemática creación del artista vasco más universal.

Gipuzkoa tiende la mano a los Chillida

Una semana después de romper las negociaciones para reabrir el museo Chillida-Leku, la Diputación de Gipuzkoa planteó ayer retomar las conversaciones con la familia del escultor para explorar “otros escenarios y alternativas” distintos a la compra del museo. La institución provincial se descolgó en el último momento de un acuerdo que iba a ser inminente y contemplaba el pago de 100 millones de euros a partes iguales entre la Diputación y el Gobierno vasco. La nueva propuesta de buscar otras vías para reabrir el museo parte del diputado de Cultura, el socialista Denis Itxaso.