Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Del escritor al lector, 9: el librero

Aunque la librería es uno de los eslabones más frágiles de la cadena del libro, algunos se atreven a abrir estos espacios en medio de la crisis. Uno de ellos nos cuenta, para la serie Las voces del libro, cuál es la función de una librería hoy en tiempos de crisis y reinvenciones

Óscar García, de la librería Cervantes y Compañía, de Madrid, habla hoy de la función y reinvención de estos espacios culturales. Es el noveno capítulo de la serie de vídeos Las voces del libro con el que EL PAÍS lleva a sus lectores por los entresijos del proceso de creación de un libro, con motivo de la 75ª Feria del libro de Madrid. 

Óscar García, de la librería Cervantes y Compañía, de Madrid.

De la Epopeya de Gilgamesh, escrita hace 35 siglos, a las últimas novedades en español o en cualquier otro idioma traducido a nuestra lengua. Ese es el arco de la escritura que suelen recoger las librerías, aunque muchas son especializadas en algún tema o género. Las librerías son el enlace entre el autor y el lector. Donde la gente va a comprar una obra o a mirar o a hojear libros. Y a las librerías tradicionales se suman las librerías online. Ambas son puertas a la elección de vivir mundos y/o vidas ajenas en las narraciones literarias y a la exploración de ideas e información procedente de la no ficción.

La librería es uno de los eslabones más frágiles dentro de la cadena de creación y valor del libro, porque a la crisis económica se ha sumado la reconversión del negocio editorial. En España en 2008 había unas 7.000 librerías y en 2014 la cifra descendió a 3.600, siendo ese año el más dramático: se cerraron 912 de estos establecimientos, es decir, unos dos cada día.

Por eso resulta admirable que en medio de esta situación crítica alguien se atreva a abrir una librería. Y son varios los quijotes que lo han hecho. Uno de ellos ha sido Óscar García al crear la Librería Cervantes y Compañía, en Madrid. Fue en 2012, en mitad de la crisis. Ahora la librería está en la calle Pez, en el barrio de Malasaña, y se ha convertido en un espacio cultural donde la venta de libros es un pretexto para charlar con los escritores, presentar obras, hacer pequeñas piezas de teatro basadas en libros, actividades infantiles y muchas más cosas.

"El papel del librero ha cambiado porque la sociedad lo ha hecho. El librero debe ser un prescriptor, alguien que da una receta indicada de libros a cada uno de sus lectores", dice Óscar García. Esta librería es la manera en que la serie de EL PAÍS Las voces del libro rinde homenaje a todas aquellas librerías nuevas o antiguas que contribuyen a divulgar el bello arte de la escritura y a acolitar el placer irrepetible y único de la lectura.

El apartado del librero llega después de El Escritor (Clara Janés), el Agente literario (Luis Miguel Palomares Balcells), la Editora (Valeria Ciompi, de Alianza), la Correctora (Ana Laura Álvarez, de Siruela), el Maquetador de páginas (Víctor Benayas, de Penguin Random House), el Diseñador de portadas (Ferrán López, del Grupo Planeta), el Impresor y el Encuadernador (Juan Bris, de Arte Gráficas COFAS, y Alfonso Méndez, de Encuadernación Felipe Méndez) y la Distribuidora (Mónica Díaz, de UDL).

Mañana: Las voces del libro, y 10: el Lector / los Lectores