Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

De los tiempos de la Olympia a la conquista de la realidad virtual

40 años de fascinante aventura en el periodismo global marcan la exposición conmemorativa de EL PAÍS

Exposición 40 aniversario de El País en Cibeles.
Exposición 40 aniversario de El País en Cibeles. EL PAÍS

Del tipómetro y los lápices de colores al diseño por ordenador; de los laboratorios donde se revelaban los negativos con líquidos químicos a las inagotables memorias de imágenes a ráfagas de clic que conforman su poder gráfico; de las sonoras máquinas de escribir que mezclaban con nicotina el aroma de la tinta a la realidad virtual, la exposición conmemorativa del 40º aniversario de EL PAÍS embarca a sus visitantes en un viaje sentimental y sensorial, con la emoción y el pálpito del imaginario colectivo que el periódico más influyente del mundo de habla hispana ha relatado día a día durante cuatro décadas.

Desde ayer y hasta su clausura el 8 de mayo, el viaje arranca a través de una inmersión en 40 términos que definen con amplitud el ideario y la línea del periódico: globalidad, pluralismo, tolerancia, libertad… Le sigue un menú de portadas que el público puede elegir a capricho en una especie de viaje más entroncado con la informática táctil de Minority Report que con los carritos de carpetas que inducen a la nostalgia impresa de la que bebe Spotlight.

“Se trata de un viaje global por el universo de EL PAÍS: referencia, compromiso, pensamiento, innovación, creatividad. Esta exposición muestra la apuesta decidida del periódico por el progreso y la modernidad”, asegura el comisario de la misma, Goyo Rodríguez. Ha sido el retrato constante de un país en libertad, con la mirada abierta al mundo desde un medio que nació con el ministro del Interior, Manuel Fraga, y uno de sus encarcelados, Ramón Tamames, en el mismo consejo, tal como apuntó The Times, recuerda Juan Cruz, uno de sus fundadores. Todo un signo de que los tiempos estaban cambiando.

Y de qué manera. Hasta hoy. El espacio en el que dentro de unas vitrinas se aprecia la transformación tecnológica del mismo, desde el jurásico y transparente tipómetro con el que se diseñaban las páginas a ahora las gafas de realidad virtual, muestra un ADN dinámico, nada refractario a los grandes cambios, que le mantiene en su posición de liderazgo.

Los visitantes, con gafas de realidad virtual viendo una noticia en 360º.
Los visitantes, con gafas de realidad virtual viendo una noticia en 360º.

Pero con principios, como los que se destilan de su Libro de estilo, cuya primera edición abierta resplandece dentro de una vitrina. “Al principio, los periodistas tardaban más de la cuenta porque querían que nada vulnerara las reglas”, recuerda Juan Cruz. También rememora aquel 4 de mayo de 1976, con el cosquilleo en el estómago, antes de salir a la calle.

Una muestra de los nervios de aquel día queda en la crónica de apertura que desde Bruselas mandó Ramón Vilaró. Quedó corta y hubo que ampliar el cuerpo de letra, algo que se aprecia ligeramente en grande, con la reproducción que cuelga en la muestra. Son historias que los pioneros llevan en la mochila y han confesado a las generaciones herederas. El inicio de una aventura que pusieron en marcha empresarialmente, ante todo, Jesús de Polanco junto a José Ortega Spottorno y Juan Luis Cebrián, como primer director, al cargo de la Redacción.

Un equipo humano, que según Goyo Rodríguez, “no ha dejado de retratar a lo largo de estos 40 años la aventura de una España en libertad con mirada agradecida al esfuerzo que ha llevado a cabo la sociedad para conquistar el futuro”.

Esa sociedad, añade Rodríguez, “que ha crecido en nuestras páginas, al tiempo que estas se desarrollaban también con la sociedad, desde las conquistas colectivas de derechos o los avances científicos hasta la fuerza de una cultura universal o los triunfos deportivos”.

Todo latente en una exposición que a través de cientos de portadas, 350 fotografías, vídeos, infografías, redes sociales, periodismo inmersivo, películas documentales y diversos contenidos plasma un universo expuesto de manera espectacular, con ayuda de la tecnología y de métodos multisensoriales que ayer, en su primer día, disfrutaron cerca de dos mil visitantes.