Hollywood en lucha contra la discriminación sexual

Estudios y actores amenazan con boicotear los rodajes en Georgia si el Estado sigue adelante con una ley homófoba

Imagen de 'Ant-Man', rodada en Georgia.

La falta de diversidad racial le sacó a Hollywood los colores durante los pasados Oscar. Pero en la lucha contra la discriminación sexual, esta misma industria no se deja pisar el terreno enzarzada en una batalla que no ha hecho más que empezar. Así lo dejaron claro estrellas como Anne Hathaway, Julianne Moore, Matt Bomer, Aaron Sorkin o Ryan Murphy, entre los 30 actores y directores que amenazaron esta semana con boicotear al estado de Georgia si su gobernador, el republicano Nathan Deal, ratifica una polémica ley contra los homosexuales.

No hay postureo en sus palabras. Su indignación contra un proyecto de ley que permite que organizaciones o negocios nieguen sus servicios a la comunidad gay si consideran que contravienen sus creencias religiosas está avalada con sus acciones. Tanto los estudios Walt Disney, los primeros en levantar la voz, como 21st Century Fox, NBC/Universal, Time Warner, AMC, Viacom, Sony Pictures, Marvel, Discovery, Lionsgate, Starz o The Weinstein Company han dejado claro que si Deal ratifica esta iniciativa ya aprobada en las cámaras estatales boicotearán un estado que en los últimos años se ha convertido en el nuevo Hollywood.

Durante el pasado año en Georgia se rodaron cerca de 250 producciones de cine y televisión. Gracias a sus incentivos fiscales el estado del sureste de los Estados Unidos se ha convertido en el tercer destino más popular de la industria del entretenimiento, solo por detrás de California y Nueva York en el número de rodajes que allí se filman. Una industria que el pasado año dejó en Georgia 1.520 millones de euros gracias a sus rodajes y cuyo impacto total en la economía del estado puede llegar a los 5.300 millones de euros según cifras oficiales del departamento de desarrollo económico.

Ese dinero desaparecerá si la legislación conocida como la HB757 entra en vigor. “Aunque hemos tenido grandes experiencias rodando en Georgia, nos trasladaremos a otro lugar si se convierte en ley cualquier legislación que permita prácticas discriminatorias”, aseguró a la prensa un portavoz de Disney, estudio que ha rodado allí algunas de sus grandes producciones como Ant-Man, la nueva entrega de Captián América: Guerra Civil o la próxima de Guardianes de la Galaxia.

La lucha de Hollywood contra la discriminación sexual se extiende a otros estados como el casi limítrofe de Carolina del Norte. Aquí la voz de Rob Reiner, realizador Algunos hombres buenos, se ha dejado escuchar de forma tajante: “No volveré a rodar nada en Carolina del Norte hasta que esta odiosa legislación sea abolida y la comunidad de lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales sea tratada con la dignidad que se merece”, anunció el cineasta en un mensaje difundido en las redes sociales por la Campaña en favor de los Derechos Humanos.

Su protesta, que se espera sea secundada por otras figuras y estudios en Hollywood, es una llamada de atención contra la iniciativa transfóbica que el gobernador republicano Pat McCrory firmó en Carolina del Norte y que dicta el uso de los baños en las escuelas, universidades y otros edificios públicos según el sexo biológico que aparece en el certificado de nacimiento, desoyendo la identidad u orientación sexual del individuo. El gobernador además vetó la pasada semana cualquier iniciativa en contra de esta ley a nivel municipal imponiendo su mandato de forma estatal.

Aunque Carolina del Norte no es un destino tan popular para Hollywood como Georgia, el impacto de este boicot se dejaría notar en series como el remake de Dirty Dancing para televisión que tiene previsto el comienzo de su rodaje en este estado. Además la cadena deportiva ESPN o la NBA de baloncesto han anunciado su intención de buscar otra sede para las competiciones que tenían previstas en Carolina del Norte si esta legislación “discriminatoria” entra en vigencia.

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