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El ligero repunte de la cultura no compensa la subida del IVA

El informe de la Fundación Alternativas alerta del descenso de creadores españoles en el circuito mundial

Desde hace dos años se viene detectando un ligero repunte en la actividad cultural en España, tras perder alrededor de 4.700 millones de euros en facturación y cerca de 100.000 puestos de trabajo durante el crítico periodo comprendido entre 2008 y 2013. Esa leve mejoría, que se ha dejado notar sobre todo en las artes escénicas y musicales y en el cine, se ha quedado muy lejos de compensar la subida del IVA del sector al 21% en la cifra de negocios. Se podría pensar que se ha tocado suelo, o que 2014 fue un “punto de inflexión”, como apuntaba el Anuario de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), pero todos los parámetros señalan que la situación dista mucho de ser similar a la anterior a 2008, según el Informe sobre el estado de la cultura en España 2016. La cultura como motor de cambio, elaborado por la Fundación Alternativas, que se presentará el 30 de marzo.

“Lo menos que puede concluirse de las políticas públicas culturales durante esta legislatura es que no se han compadecido mucho con las consecuencias reseñadas de la crisis económica sobre la actividad o el consumo cultural, sino que más bien han contribuido a agravarla”, escribe en el primer capítulo del informe el catedrático de Comunicación y Publicidad Enrique Bustamante, uno de los 19 expertos de diversas universidades que conforman el equipo que ha desarrollado la investigación.

Este tercer informe de la Fundación Alternativas parte de la concepción de la cultura como “motor de cambio social”, a diferencia de los anteriores, que se centraban más en el análisis de los datos, recabados de diversas fuentes oficiales. El vicepresidente ejecutivo de la entidad, afín al PSOE, Nicolás Sartorius, explica en la presentación que la cultura debe situarse “en el centro de la labor de los gobiernos, en el sistema educativo, en los medios de comunicación y en la opinión pública”.

La primera parte analiza la cultura por sectores. El del mercado del arte concluye solicitando la disminución del IVA, cuyas consecuencias, como la dificultad de competir con países europeos, son “devastadoras”, y que el Ministerio de Cultura actúe como “director de orquesta de una red interterritorial de apoyo”. Dentro del sector del libro, centrado en las bibliotecas y archivos, se reclama la recuperación de los presupuestos públicos, la reformulación del Plan de Fomento de la Lectura y facilitar un acuerdo nacional sobre el préstamo digital.

En la música se constata un cambio de ciclo, pero se advierte de que, “aunque 2015 presente mejores resultados que el año anterior no puede obviarse que las cifras finales están muy por debajo de las que eran habituales”. Se pide descentralizar la oferta musical en directo y apoyo a las salas. En el audiovisual, se propone una cantidad de 90 millones para el Fondo de Ayuda a la Cinematografía, potenciar la televisión pública como servicio público e incrementar la competencia entre los sectores de la televisión, las telecomunicaciones, la informática y la producción, entre otras medidas.

El informe también incluye la novedad de analizar el sector del diseño, “en el que los éxitos individuales y dispersos no compensan la debilidad institucional”. Así, se propone crear un consejo o agencia en consonancia con la importancia del diseño, además de implantar certificaciones o memorias de calidad.

La segunda parte del informe está dedicada a las políticas favorecedoras del cambio social. La directora del Observatorio de Cultura y Comunicación de la Fundación Alternativas, Inmaculada Ballesteros, advierte en su síntesis de que el recorte presupuestario ha provocado el descenso de la oferta cultural en los municipios (ha pasado de un 5,2% en 2008 a un 4,3% en 2014) y ha puesto en riesgo la diversidad cultural y las políticas de fortalecimiento de la cohesión social. También alerta del “enorme descenso de la presencia de nuestros creadores en los circuitos internacionales” por el mismo motivo. Se examinan las políticas culturales en relación con las autonomías, la Unión Europea, América Latina, los viveros culturales o la autogestión, además del turismo y el patrimonio cultural. En este último apartado, el informe incide en que España es una “potencia en potencia” y pide un plan que realce el valor de la cultura en el turismo. Por contra, en el programa de la llamada Marca España, del Gobierno del PP, entre “las 10 razones de la excelencia” del país “no reserva un hueco a la cultura”.